3.1.09

Selfish in the inside. Or is it in the outside?

Intento ser sincera.
Intento no justificarme.
Pero no puedo evitar sentir que todo lo hago por egoísmo. Mi profesor de Filosofía estaría orgulloso de mí. Finalmente acepté lo que él decía: nos guiamos por egoísmo.
Intento que no sufra para no sufrir por su sufrimiento.
Quiero liberarme de toda la culpa para estar mejor.
Pero la verdad es que no lo consigo. Me duele verlo así. Me duele ver el anillo, su tatuaje nuevo, su mudanza, su dolor. Incluso su nick del Messenger.
Me duele porque sé lo que siente, porque sentí su dolor. Y preferiría volverlo a sentir antes que verlo sufrir a él.

De repente me doy cuenta de lo que perdí. Perdí al chico "perfecto en papel". Hasta mi hermano me reprocha que lo dejase, hasta él entiende que no hay nadie así en mi futuro, alguien que me quiera hasta cuando lo estoy matando.
Pero "perfecto en papel" no es suficiente.
"Perfecto en papel" es ese típico chico del que le contás a tus amigas y ya van pensando en el vestido que van usar en tu boda, en quién les enseñará a tus hijos a atarse los cordones, en problemas como en qué ciudad vamos a vivir. Es el típico chico con el que nadie comprende que algo pueda ir mal. Si te quiere, te cuida, se preocupa por vos, aguanta tus manías y tus cambios de humor, es gracioso, inteligente, le cae bien a tus amigos, ¿qué más podés pedir?.
Será verdad que nos gusta sufrir, que nos vamos con tipos imposibles, a los que les gusta llamarte de vez en cuando y decirte cosas bonitas una noche y a la siguiente si te he visto no me acuerdo. Será verdad que somos complicadas, que todos los chicos buenos se quedan solteros, que siempre buscamos al que nos va a romper en corazón.
En mi caso, ese no fue el problema. Perdí al chico "perfecto en papel" porque no pude ser su igual, su pareja. Perdí al chico "perfecto en papel" porque sabía que era frágil e intentaba protegerlo del mundo. Y claro, no podés mostrar debilidades si intentás proteger a alguien. Y por si todavía no se dieron cuenta, yo soy todo debilidades.
Salió con una parte mía durante mucho tiempo. 10 meses de ser fuerte, sin fisuras, o con muy pocas. 10 meses de mostrarle lo mejor y ocultar lo peor. 10 meses de saber que no le estaba haciendo bien así. 10 meses de ver el fin a la distancia. 10 meses de quererlo con locura, pero no estar enamorada de él.
Aunque no lo crean, se puede. Yo habría jurado que no hasta que me pasó a mí. De alguna manera, mi relación se adelantó un par de años, justo en ese momento en el que darías todo por la otra persona, pero que si no la ves todos los días tampoco pasa nada.
Me siento tan fría y calculadora...
No es así. Soy de carne y hueso, frágil. Y me mata verlo así. Me mata saber que soy la culpable de todo ese daño, que no volverá a abrirse como conmigo en mucho tiempo, que no tiene a nadie ahora mismo, que ya no confía en nadie.
Ojalá me equivoque. Ojalá saque algún tipo de provecho de todo esto. Ojalá entienda que abrirse es maravilloso, que puede llorar, que sobrevive a estas cosas, que puede confiar en otra persona que no sea él.
Lo deseo con todas mis fuerzas.
No puedo desligarme de él. No puedo dejar de cuidarlo a la distancia, no puedo evitar este sentimiento de protección.
Pero debería. Debería poder alejarme, dejar de lastimarme a propósito, dejar de intentar sufrir, de culpabilizarme y reprocharme hacer lo mejor para mí.
Porque aunque a veces me muevo por egoísmo, a veces no. Y si pudiese dar marcha atrás en el tiempo, hubiese apretado los dientes y seguido adelante.
Aunque pasase unos meses angustiosos. Por él.
Pero sé que no serviría de nada. Porque lo que nunca se terminó de crear no puede romperse, sino que sigue flotando eternamente desarmado. Y yo no podría hacer eso mucho más.
Sé que fue la decisión correcta. Sé que tenía que ser así.
Y si me arrepiento es porque veo todo el dolor que he causado, porque me pregunto qué habría pasado si...

Quise volver. Quise pedirle perdón y volver a intentarlo. Justo cuando lo del anillo. Pero era más por la culpa que por otra cosa. No funcionaría, y sólo lograría hacerle más daño.

¿Saben qué?
Me jode enormemente estar bien y saber que él está mal.
Preferiría que sea al revés.
Mil veces.

En cuanto a dejar y ser dejado, prefiero ser dejado. Al menos podés echarle la culpa a alguien que no seas vos misma.

3 comentarios:

  1. Esta también es bastante extraña... Si haces lo correcto, que no todos son capaces de hacer porque requiere fortaleza mental y hacer daño a tí misma y a los demás a corto plazo solo porque es lo mejor, deberías sentirte orgullosa por haber sido capaz de enfrentarte a los problemas. No te arrepientas de no haber hecho lo más fácil y cómodo. De todas formas lo que más me gusta de este blog es que cuando creo entender algo termino siempre más y más descolocado xDDDDDD

    Eso de "perfecto sobre el papel" podría dar para un buen post en Misoginia.

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  2. Es cierto, no era nada críptico. Pero es muy extraño eso, que alguien que sabe que hizo lo correcto se sienta mal por ello. Es normal sentirse fatal cuando se le hace daño a alguien que te importa, pero si haciéndole daño hoy has conseguido no hacerle mucho daño a la larga merece la pena, por duro que sea :)

    Y ese "bad in bed" cambia toda la teoría xDDDDDD

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  3. Todas las chicas lo sois xDDDD Pero siempre es un buen momento para reflexionar y hacer las cosas de la forma más simple y fácil posible.

    De todas formas lo siento por meterme donde no me llaman, creo que me estoy pasando con los consejitos... :S

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