24.11.08

Bi-trenza, bienza.

Desde fuera todo es simple.
Pero es difícil hacerlo, a pesar de que sé que es lo mejor.
Desenredarme, desengancharme, desasirme.
De alguien que no me quiere como yo lo quiero.
Que no me espera como yo lo espero.
Que no espera.

Porque lo único que quiero hacer el llamarlo y contarle mis planes para Nochebuena, quejarme un poco de la carrera, de que no tengo tiempo para leer ni para ver películas, que me hable de sus clases de alemán y de semiótica, que se ría y respire, que me diga que no sabe por qué me cuenta eso, que se despida diciendo que ya hablamos, que falta menos para vernos.

Pero sé que si lo hago, seré suya eternamente.
Y a veces, esa idea es demasiado tentadora...

Narciso.

Me enamoro en cada reflejo.
En estos momentos, me estoy perdiendo.
No es que esté perdida, no.
Sigo con rumbo fijo hacia alguna parte.
Pero voy dejando trozos míos por el camino.

La persona que me tiene así es la única que lo puede solucionar.
Extraño acostarme con semi-desconocidos.
Me estoy alejando de las personas a las que quiero.
Monotonizo mi vida.
Casi no leo.
Nada me produce curiosidad.

Ya no soy yo.

23.11.08

Dobles.

En una conversación casual con mi papá, me di cuenta de que estoy saliendo con él.
Soy un cliché del psicoanálisis.
Y yo preocupada por no haber tenido nunca Complejo de Edipo...

Dramas capilares.

Reniego de mi visión en el espejo.
Busco pelo que ya no está.
Aplasto obsesivamente los mechones, los rizos.
Me miro del derecho y del revés, por arriba y por abajo.
No hay manera.
Ese flequillo que me mira desde el espejo no puede ser mío.

21.11.08

Masoquismos diarios.

Cada cierto tiempo, me gusta comer gominolas hasta enfermar.
Me gusta dejar los trabajos hasta último momento, hasta sentir la presión.
Me pasa lo mismo con lo exámenes, dos semanas antes me doy cuenta de que no me da tiempo, y corro, corro, corro hasta llegar. Kind of.
Como hasta sentirme hinchada y gorda.
Duermo hasta que me duele la cabeza.
Gasto en cosas superfluas sabiendo que tendré que ahorrar el resto del mes.
Miro pantallas fijamente hasta que se me hacen derrames en los ojos.
Me muerdo las pielcitas de los labios hasta que sangran.
Remuevo cajas y libros sabiendo que soy alérgica a los ácaros.
Escucho música triste cuando estoy deprimida.
Me voy a la ducha a llorar, porque sé que ahí nadie me escucha.
No tomo nada para el dolor de ovarios.
Prefiero pasar frío que encender la calefacción.
Pienso en cosas que me vuelven loca.
Prefiero doblar una pila de ropa que ir doblando de a poco.
Disfruto sufriendo. Me hace sentir viva.
Pero esto de ir presionando y llorando, llamando y odiando, pensando y analizando... quizás me siento demasiado viva. Cercana a la muerte de tan viva.

20.11.08

Psicoanálisis.

Tuve una infancia feliz.
Pero no "feliz", sino feliz.
No tenía celos de mi hermano. Eso empezó más tarde, bastante más tarde, cuando tomé consciencia de que siempre iba a tener que ser más responsable que él, ser responsable por él. Y ahí empecé a pegarle patadas y pegarle sin que mi mamá se enterase.
Pero hasta ese momento todo iba bien: lo quería, lo cuidaba, lo dormía, lo curaba. (Mi hermano descubrió este verano de qué era una cicatriz que tiene en la rodilla, cuando le conté la historia de cómo lo curé sin saber muy bien como, sin llegar a donde se guardaba el alcohol, sin saber qué hacer para que no llorara, pero eso es otra historia).
No estaba enamorada de mi papá, ni de mi mamá. Los admiraba. Porque mi papá era alto y fuerte, y podía hacer lo que quisiera, y tenía una caja llena de grillos; y porque mi mamá sabía dibujar palomas y círculos, hablaba inglés, cantaba muy bien y nos hacía títeres con cajas de cartón.
Nunca tuve miedo, salvo de algunas pesadillas con luchadores de sumo y atarme los cordones. Nunca temí a nadie. Nunca me impusieron nada. Siempre me explicaron por qué no.
Por eso cuando me dicen que odiar al hermano es normal, que la infancia es sufrimiento, que superar el Complejo de Edipo es lo que te hace adulto, me pregunto ¿hay algo malo en mí?

19.11.08

Come, came, come.

Una y otra vez.
Hacía mucho que no era tan fácil, tan placentero, tan liviano.
Ni yo estaba tan libre, tan alejada, tan mía.
Todas las noches deberían ser como estas.
Hace un tiempo, lo eran.

18.11.08

Arráncame la vida.

Privación sensorial.
No puedo seguir viendo bebés, ni embarazadas, ni luces de Navidad.
No puedo seguir encontrándome con esos libros con títulos inconvenientes, con esos músicos callejeros que tocan música inconveniente, con esos olores.
Esos olores, esos ojos, esas barbas, esa ropa, ese tipo de pelo, esa altura.
Necesito encerrarme en una habitación a oscuras, sólo yo y un montón de drogas para no pensar, para no sentir, para no hablar.
Y cuando todo esto pase, volver al mundo real.

Hueco.

Al despertarme, lo supe.
Hoy, mi útero está vacío. Y eso duele.

Porque se perdió esa suavidad, esa fragilidad, esa sonrisa, esa delicadeza al sostenerlo, y mecerlo, y dormirlo. Esas miradas ajenas a mi pequeño milagro. Ese amor imperecedero y profundo, esa felicidad al respirar, al respirarlo.
Se transformó en carne picada, y se esfumó en neblinas de consciencia.

Fact IX.

Es increíble cómo puedo transformarme en autómata.

17.11.08

Destino

No todo está perdido.
No todo está ganado.
Estoy, estamos, en un terreno resbaladizo sin nada que hacer.
Porque yo lo dije todo, lo di todo, arriesgué todo.
Y él se asustó y se fue corriendo, sólo para saludarme desde la esquina sonriéndo.
¿Qué se supone que tengo que hacer?
¿Seguirlo y exponerme? ¿Seguirlo y asustarme? ¿Seguirlo y perderlo?
¿O quedarme esperando a que vuelva, a que piense, a que sienta?

Sólo esperaba palabras de él. Y sólo me dio dolor, dolor del olvido, dolor del pánico, dolor de la pérdida que nunca se produjo, porque nunca hubo nada que perder.
La vida sigue. Nosotros seguimos. Después de esta "crisis", de esta "tensión", de este agujero dentro mío que cada vez se hace más grande, a cada paso que doy, cada vuelta dentro de mi cabeza.

Mis sentimientos no cambiaron.
Los suyos, quizás.

Lo que cambió es el futuro.
Porque a pesar de que me diga que empieza a creer en el Destino, sé que la única que quiere forzarlo soy yo. La que lo espera y desespera, la que sigue acá, la que sacrificaría todo por una palabra suya.

Si no tengo eso, ya no sé quién soy.

Dique seco.

Y mientras miraba esa fuente gigantesca y ruidosa, con un nudo en la garganta, en el pecho y en todos los sitios donde se puedan tener nudos, fue cuando me di cuenta.
Este dolor es tan grande que no puedo ni llorar.

Sense of belonging.

Saliendo de Badajoz capital, el sol durmiéndose sobre los edificios, música conocidadesconocida en mis oídos, abrazos frescos en mi cuerpo, miradas amadas a la distancia y un hay veces que simplemente te adoro recién leído.
Y ahí me di cuenta de que en este preciso y precioso instante, a pesar de todo lo que pasó y está pasando, soy feliz.

14.11.08

Nopuedoestarasí.

Tengo ganas de llorar.
Todo se fue a la mierda.
Todo.
Y acá estoy, en una casa ajena, en un portátil ajeno, con un nudo en la garganta y un sentimiento de vacío increíble.
Casi 4 años. Alimentando una idea, amando, disfrutando. Y todo a la mierda.
¿Por qué coño tuve que presionarlo? ¿Por qué no pude rallarme en soledad, como siempre?

Y ahora de repente ese horrible "sólo amigos" que me destroza, porque para mí él es más que eso, para mí lo es todo, es parte mía desde el comienzo.

Pero lo peor es saber que está mal, que está "amargado", que le hice tomar una decisión muy difícil, elegir entre su presente y posible futuro y su otro presente y un futuro imaginario.

Era la otra sin serlo, y me molestaba.
Ahora no soy nadie.
Y no sé si eso es así, no sé si es de verdad, no sé si puedo abrazarlo, llamarlo cuando esté mal, decirle que lo quiero.
Todo lo que habíamos avanzado, a la mierda.


Joder.
Soy subnormal profuda.

Probablemente lo medite y le diga lo que de verdad siento, una vez que pueda pensar con claridad. Porque ahora mismo...

12.11.08

Ex.

Aunque en realidad no lo quieras.
Aunque no pienses en eso.
En el fondo siempre está esa idea, agazapada, esperando para asaltarte apenas estés lo suficientemente cerca como para olerlo.

Son sólo unos segundos, pero eso activa la memoria y...

11.11.08

Escritura automática.

Todo me dice que sí. Los libros, las canciones, las personas.
Pero yo sigo diciendo que no.
Porque sí. Porque los cambios no siempre son buenos, porque me encanta donde estoy, porque no estoy segura de nada.
Las cosas llegan a límites insospechados. No poder dormir, estar tensa, no querer pensar. Pero haciéndolo.
Y cagándola al hacerlo.
Todo se resuelve a paso de hormiguita. Pero por lo menos lo hace. Y puedo dormir al ver que no estoy sola. Que todo sigue ahí, así, a pesar de haber abierto mi corazón y expuesto... todo.
Porque lo de antes fue un aperitivo en comparación con esto. Esto es la verdad pura y dura, y duele y molesta y no sé qué va a pasar. Pero sé que algo va a pasar.
Espero.



Y la cago una y otra vez. Huyo cuando me acerco a él, me cierro, hago bromas para alejarlo, para que no vea lo profundo que llega el dolor.
Y terminamos tristes, confundidos, enojados. Los dos, por mí. Y la cosa llega a más y los besos ya no lo resuelven. Y todo se vuelve a resquebrajar y tengo el mismo miedo que al principio, el miedo al fin, el miedo a él después del fin.
Porque yo puedo. Yo sé que puedo, porque ya lo hice. Pero él no así, a lo bestia. Con tanto futuro perdido. Yo no tengo futuro. Yo no tengo nada más que presente. Él imaginó un futuro, vago, confuso, indefinido. Pero que en él existe.




Y hoy sólo quiero hablar y hablar y hablar. De nada en concreto. De todo en mi vida. De todos en mi vida. Llevo alejando de acá todo lo importante, todas mis dudas, todos mis problemas reales.
Porque la gente que está cerca mío los sabe, o no.
Porque la persona con la que comparto mi vida no tiene por qué preguntarse a cada momento qué está haciendo mal para que yo esté tan jodida a veces (y no hace nada mal, vengo jodida de fábrica).
Porque por una vez no puedo contar todo, tengo secretos, una vida privada, una vida interior que nadie tiene por qué saber, porque la gente es muy cotilla y muy hijaputa y no, no, no, no tienen por qué meterse en mi vida, lo que me hace feliz y lo que me entristece.
Y ahora quiero hablar. Quiero decirles que soy feliz a ratos, que me doy cuenta de la suerte que tengo con los amigos y la familia que me tocaron, que me descubro a mí misma cada día más, que tengo muchos proyectos que nunca llevo a cabo, que tengo responsabilidades que eludo y que me jode, que extraño mucho a quien no tengo cerca pero sí cerca del corazón, que me planteo el sentido y la dirección de mi vida varias veces al día, que planeo dejarlo todo y empezar de 0 como mínimo una vez a la semana, que lloro por las noches cuando me apetece, que estoy de mal humor porque sí, porque puedo y porque quiero, que me cabreo con la gente, y me amigo, que no tengo nada de qué hablar con muchas personas, que me gusta mi vida en términos generales y que estoy enamorada.
Quiero decir todo eso y lo hago, pero me guardo los miles de matices, me guardo mi vida, me guardo mis sueños.
Digo generalidades, vaguezas, hints.

Todo me resbala.

Leo, lloro, como, paseo, escucho música, voy a clase, duermo, quisiera fumar para pasar el rato, mirar por la ventana mientras fumo y me siento plena (la gente que fuma tiene pinta de sentirse plena), hago planes, voy a exposiciones, abrazo, río, camino, subo, bajo, observo.

Y la vida sigue, y la vida pasa.

Y yo acá, en Sevilla, calle Fedra nº 5, 6ºC.
En noviembre del 2008.
En tercer año de la carrera.
Con un pie acá y otro en otra parte: en el aire, en Madrid, en Los Santos, en Argentina, en Inglaterra, en Salamanca, en Badajoz, en el futuro.
Volando de amor en amor. De persona en persona. De amigo en amigo. De sol en sol. De fiesta en fiesta. De concierto en concierto. De vida en vida.

Y todo sigue.

Sola, junta, acompañada, solitaria, excluída, alejada, libre, cautiva, atemorizada, comprendida, enredada. Enredada con él.
Tanto que lo invade todo, que no puedo desenredarme, que no quiero desenredarme. Que sigue ahí y no se va, que quiere quedarse, que quiero que se quede. Y se comunica conmigo y me comunico con él y es él, el de siempre, el nuevo, el otro, el mío. Y yo soy yo, la de siempre, la nueva, la otra, la suya y la mía y la tuya.

Todo sigue.

Y yo sigo, danzando, girando, bailando, moviéndome. Le artoc sarta esradeuq otneimacnaste.Contra el estancamiento y quedarse atrás.
Porque si me muevo no me quedo quieta, si me quedo quieta me muero, si me muero no soy, si no soy me alejo, si me alejo me pierdo, si me pierdo.



Me voy, cual bailarina veloz, buscando otros horizontes, otras metas, otras personas, otros amores.
Amor, amor, amor.
All you need is love.
Love.
Love is all you need.

Y yo de eso tengo mucho. Para dar. Que recibo. Mío y ajeno y prestado y regalado.



Ahora sí, de verdad.
Espérenme en la esquina de siempre/sin ninguna cita hecha previamente/pero con la firme intuición de verme.

Apareceré. Como un espectro, como una luz, como una llama, como una sombra, con mis múltiples disfraces, como yo, como soy, como seré, sola, acompañada, feliz, triste, completa.










[A pesar de muchas cosas, creo que este texto se merecía un sitio acá. Porque soy yo, pero otro yo. Uno más críptico y reservado. Uno más de cara al público. Uno Liepa.]

tkmx.

tqmx, d vrdad.

La paz.

10.11.08

Todo por amor.

¿Sí o no?







(Y ahora es cuando me pregunto si realmente vale la pena todo esto. Aunque ya sé la respuesta.)

6.11.08

Tiene la letra a alta velocidad más bonita del mundo.

Intimo contacto.

Era un movimiento único, rítmico, constante.
El mismo movimiento, que pasaba de una pierna a la otra, de un pantalón al otro, de su pierna a la mía.
El mismo movimiento desde el principio de los tiempos.
Los dos hacíamos como que no pasaba nada. Mirábamos al frente, seguíamos con nuestra vida.
Tenía miedo de mirar debajo de la mesa, y que de golpe la magia se rompiese.

5.11.08

Ese monstruo verde y horrible.

Está terriblemente mal que me ponga celosa de que él quiera conocer a ella.
¿Verdad?





La misma ella que logró hacerme sentir insegura más de una vez y de dos y de tres. La que hizo que ahora me vista y deje de deambular desnuda por las mañanas. La misma ella con la que es tan difícil luchar, sobretodo porque la lucha esta sólo en mi mente.
Es difícil compararme con un fantasma que no está interesado en ser comparado con nadie, y que nadie compara conmigo.


Septum.

Hay personas que, siendo de día y estando yo sobria, son mucho más guapas de lo que recordaba.
Hoy me crucé con uno de ellos.
Madre mía, qué ojos...

4.11.08

Recuento.

Ayer, al irme a dormir, me di cuenta de todo lo que tengo.
Y de lo que perdí.

Tengo una familia cada vez más grande en Sevilla, llena de gente con la que hablo, me rio, juego, pienso, disfruto.
Tengo miembros antiguos de esa familia que son capaces de luchar contra el cansancio y contra el reloj para venir a pasar una hora conmigo el día de mi cumpleaños. Tengo miembros nuevos de esa familia que compran comida a último momento, y globos, y piñatas, y máscaras, todo para que yo sea feliz.

Tengo amigos que a pesar de la distancia, siento que están conmigo siempre. Y tengo amigos que ya no creo que lo sean, a los que voy perdiendo y que se van alejando y ni siquiera les importa.

Soy rica. No estoy sola. Soy feliz.

Prohibido.

No. No hagas eso.
No cierres los ojos de esa manera cuando te quito una pestaña.
No es justo.

2.11.08

A los anónimos.

Hay gente que me lee y que sé, o al menos intuyo, que me lee.
Hay gente que me lee que no tengo ni idea de que me lee.
Hay gente que me lee a la que conozco.
Hay gente que me lee a la que no conozco.
Hay gente que me lee que me conoce.
Hay gente que me lee que no me conoce.

Y está la gente que, sin que yo sepa que me lee, ni conocerla, ni que me conozca a mí, interpreta de una manera literal lo que escribo y despierta a mi novio un sábado por la mañana para contárselo. Para insistirle que lo lea. Para decirle que tenga cuidado. Para preocuparlo por cosas que no son tan preocupantes como para que se las diga yo, pero que sí lo van a hacer sentir mal consigo mismo, y por eso mismo no se las digo.


Creí que nunca iba a tener que decir esto, pero parece que es necesario.
Esto, este sitio, es mi sitio. El único donde puedo ser totalmente yo, decir lo que de verdad pienso, descargarme.
Y esta persona que escribe... ciclotímica es algo suave para describirla. Soy cambiante, exagerada, dramática, fatalista, ¿dije ya cambiante?.
Es mi única parcela privada para él, para ese novio que nombro oficialmente por primera vez. Porque entiende que necesito hacer catarsis de alguna manera. No lo lee. No dejo que lo lea. Porque quiero seguir siendo yo, escribiendo lo que pienso. Que no significa que no le cuente a él lo que escribo.

Así que, personas anónimas que me leen sin dejarme un mísero comentario, están avisadas.
No se tomen al pie de la letra lo que escribo. No se alarmen porque probablemente al día siguiente haya un post que contradiga al anterior. No crean que todo es negativo: soy una persona negativa que prefiere mostrar lo malo y reservarse lo bueno para disfrute personal.
Así que no vuelvan a despertarlo y hacer que se preocupe por algo por lo que no se debería preocupar.
Pero si de verdad les importa: ya lo hablamos. Lo seguiremos hablando hasta encontrar el equilibrio.
Aunque no sé si podré controlar mis impulsos: de complacerlo olvidándome de mí y de volver a ser yo y asustarlo.
Pero lo quiero. Y me quiere. Y hace que mi mundo sea un lugar más brillante cuando sonríe. Ahora mismo, eso es todo lo que importa.

1.11.08

Engañar como respirar.

Ya no soy yo.
Al menos no soy esa que logré formar, conformar, con mucho esfuerzo, llanto y dolor. Y risas, que no todo fue negativo.

Creo que mi espíritu complaciente me ha transformado en esa que él quiere.
Que no es la que yo quiero.
Me amoldo a su cuerpo y a sus deseos. Acaricio su brazo cuando en realidad quiero morderlo. Hago el amor cuando en realidad quiero un polvo salvaje. Dejo que me haga algo terriblemente especial (y probablemente cursi) por mi cumpleaños, cuando sólo quiero una cena y dormir temprano. Hago las cosas a desgana, sin pasión, sin energía.
Y esa apatía invade otros campos de mi vida, como una niebla, como él.

Quien me conozca se estará preguntando por qué no hago algo, por qué no me rebelo contra las imposiciones, por qué no soy yo misma y no esta especie de geisha.
Porque no son imposiciones. Son cosas que hago para hacerlo feliz. Y creo que el mayor problema es que lo considero un sacrificio por el otro, así como él hace sacrificios por mí.
En el fondo sigo teniendo miedo, sigo pensando que terminará huyendo al no soportar la psicosis: se subirá a su caballo blanco y cabalgará hacia el horizonte en busca de otra damisela en apuros.
Pero mientras miro fijamente la pared y deseo que todo acabe pronto para poder dormir, me pregunto si esto no acelerará el final. Me pregunto si no será mejor que se asuste y se vaya.
Porque no voy a poder seguir así mucho tiempo más.
Y cuando vuelva a ser yo... oh, boy.

30.10.08

Aviso personal.

Busco personas con estrellas tatuadas.

29.10.08

3 días después.

No era sólo que estaba sonriendo y acostada.
La voz me salía rara, artificial, porque estaba rara.
Estaba rara porque me moría por decirte "te quiero".

Pero temía que no hubiese un "yo también".

Fuego y hielo.

Tiene la cara interna de las muñecas blanca, besable, mordible.
Orejas que se escapan de la cortina de pelo rojo.
Su piel es permeable, perforable.
Su nariz desaparece al mirarla. Su boca también.
Imposible apartar los ojos de sus ojos. Te atrapan, te persiguen, te fascinan.
Es angulosa, delgada.
Lanza dagas por la boca, por los ojos, por los gestos.
Pincha, esquiva, distrae.
Crea espejismos por diversión, por defensa.

Pero a veces su coraza se resquebraja. Y es hermosa.

28.10.08

Me limito a parlotear como una cotorra, contar historias, hacer bromas, saltar y sonreír y hablar hablar hablar.
Todo para que no se note el vacío.
Me limito a besarte y abrazarte, a agarrarte de la mano y hacer planes, a frotar mi nariz contra la tuya, a hablar de la rutina.
Todo para que no se note el vacío.

Pero no puedo evitarlo. Sé que los más perceptivos notan algo incongruente en mí, algo que les dice que en realidad todo es irreal, que de verdad todo es mentira.

No puedo engañar a nadie. No puedo engañar a todos.

Me mantengo ocupada para no pensar, para no sentir, para no analizar. Para poder seguir sin derrumbarme sin saber muy bien por qué.

Y en realidad sólo quiero irme a casa. A cualquier sitio que considere casa. A cualquier persona que considere casa.
Pero ya no sé qué es casa.
Era Sevilla, era mi habitación, eran mis compañeras de piso, eran mis amigas de acá, era mi familia en Sevilla, era mi familia de sangre, eran mis amigos de allá.
Pero de golpe estoy sola, angustiada, fría. Y no puedo hacer nada.
Nada más que intentar disimular, parloteando como una cotorra.

27.10.08

Elsa Osorio.

Y ya en el hotel, la amas lentamente, apasionadamente, como si tocando, lamiendo, bebiendo ese cuerpo sólido, firme, te conectaras con la vida, con la verdad. La perplejidad de sentir que tus manos y las suyas conocen desde siempre los laberintos del placer, como si sus cuerpos llevaran años explorándose, con el desafío de descubrir siempre algo diferente. Esa complicidad compacta que sólo da el tiempo, esa perfecta graduación de la ternura a la pasión. La besas en el punto exacto de su nuca. Ella se acurruca en ese hueco de tu cuerpo que parece haber sido creado para su reposo.

........................................A veinte años, Luz

Isabel Coixet.

Ocurre después de la comida. Tras el tortel, el café, el carajillo. Al mismo tiempo que una brutal somnolencia hace su aparición, cuando las conversaciones llegan a un callejón sin salida y se apagan hasta los rumores de la casa de al lado, esa donde hay un bebé que nunca acaba de crecer. Llega de pronto, como una niebla espesa, más espesa que el humo del tabaco y los puros, y se aposenta encima de la mesa del comedor, en la que ya no caben más migas ni restos de comida, como un batracio satisfecho a partir de las cinco de la tarde, justo cuando uno está pensando en tomar otro café. Es la tristeza del domingo por la tarde, ese estado entre la melancolía y la pura pena que ataca a todo bicho viviente entre los tres y los noventa y tres años. Ese estado que condujo a Proust a meterse en la cama y a no querer salir por más magdalenas y té que Céleste le trajera. Esa extraña congoja que empuja a mucha gente a invertir los patrones del tiempo y a intentar con desesperación prorrogar el sábado hasta el martes y a poblar los after que abren el domingo al mediodía. Esa mezcla de vagos recuerdos de infancia llenos de relamidas voces de locutores deportivos y horribles sintonías que llenaban el patio de vecinos y cuadernos escolares con deberes a medio hacer y la sensación de empezar todo de nuevo y el miedo a que nuestros amigos del viernes hubieran formado otras alianzas durante el fin de semana y ya no nos «ajuntaran» el lunes, y el miedo, también, a que la señorita se hubiera olvidado nuestros nombres.
Domingos por la tarde en ciudades desconocidas, en hoteles con moquetas imposibles y habitaciones con baños color marrón que te empujan a pasear por bulevares vacíos con tiendas cerradas y gente que bebe sola en cafés a punto de cerrar.
Domingos de adolescencia a la salida de la Filmoteca, después de ver una película de Bergman (que en sus memorias hace varias referencias a la tristeza suprema del domingo por la tarde) que nos zarandeaba hasta la médula y que nos empujaba a partes iguales hacia el deseo de hacer cine y hacia el cementerio.
Domingos de invierno en una estación de metro en Brooklyn, donde un hombre negro alto como un jugador de baloncesto empezó de pronto a darse cabezazos contra una columna de hierro hasta abrirse la cabeza mientras aullaba: «Odio los domingos, Dios, cómo odio los domingos», mientras la gente, desde el andén de enfrente, chillaba: « Sí, hermano, ¿y quién no?». (Las huellas de la sangre quedaron durante mucho tiempo en esa columna)
Y, sin embargo, hasta la tristeza del domingo por la tarde tiene cosas buenas. Conozco parejas que se han conocido compartiendo ese miedo a la tarde del domingo. Conozco gente que empieza una novela siempre en domingo. Otros, durante el rodaje de una película, deciden empezar a rodar justamente en ese momento, dado que, a efectos de la complicada contabilidad ancestral del departamento de producción, cuenta como lunes.
Existen también personas que dicen no sentir nada especial esa tarde, que afirman que, a ellos, lo que de verdad les deprime es el miércoles por la tarde, o el jueves por la mañana. Pero es sabido que hay gente que haría cualquier cosa por ser diferente de los demás, hasta fingir una alegría que no sienten un domingo por la tarde.


..........................................Domingos por la tarde

Julian Barnes.

El caso es que ella está dormida, dándome la espalda, de costado. Las habituales estratagemas y cambios de postura no han logrado inducir la narcosis en mí, así que decido instalarme contra el suave zigzag de su cuerpo. Cuando me muevo y empiezo a acomodar mi espinilla contra una pantorrilla cuyos músculos están aflojados por el sueño, ella intuye lo que estoy haciendo y, sin despertarse, levanta la mano izquierda y se aparta el pelo de los hombros y lo amontona sobre su cabeza, dejándome su nuca desnuda para que me acurruque en ella. Cada vez que hace eso siento un estremecimiento de amor por la precisión de esta cortesía durmiente. Me escuecen los ojos a causa de las lágrimas y tengo que contenerme para no despertarla y recordarle mi amor.
En ese momento, inconscientemente, ha tocado un fulcro secreto de mis sentimientos hacia ella. No lo sabe, naturalmente, nunca le he contado este mínimo y preciso placer de la noche. Aunque se lo estoy contando ahora, supongo... ¿Creen que en realidad está despierta cuando lo hace? Supongo que podría parecer una cortesía consciente, un gesto agradable, pero dificilmete algo que denote que el amor tiene raíces debajo de la conciencia. Tienen razón en ser escépticos; deberíamos ser indulgentes sólo hasta cierto punto con los amantes, cuya vanidad rivaliza con la de los políticos. Sin embargo, puedo ofrecer más pruebas. El pelo le cae hasta los hombros. Pero hace unos años, cuando nos prometiero que el calor del verano duraría meses, se lo dejó muy corto. Su nuca estaba desnuda para el beso todo el día. Y en la oscuridad, cuando estábamos bajo una sola sábana y yo sudaba como un calabrés, cuando el tramo intermedio de la noche era más corto pero aún difícil de atravesar, entonces, cuando me volvía hacia esa S relajada que había a mi lado, ella, con un suave murmullo, trataba de levantarse el pelo perdido de la nuca.

- Te amo - susurro en esa nuca durmiente-, te amo.


........................La historia del mundo en diez capítulos y medio
Empiezo a tener miedo de mi misma.
Porque ya me conozco cómo va esto.
Los llantos cíclicos, el buscarle el quinto pie al gato, la desgana (ah, no, esto es nuevo).

De repente me doy cuenta que somos muy distintos. Demasiado.
Y no sé si esto va a aguantar.

Ni sé si debería aguantar.

23.10.08

Absolut feeling.

No, no, no, esto tengo que contarlo.
Salía del campus donde está Medicina.
Mi ánimo estaba... raro. En stand by. Mal.

Y de repente, tuve un momento de felicidad plena.
Estaba saliendo, hacia el super para seguir con mi vida mundana. El camino pasa por entre unos arbustos. Escuchaba a los guardias de seguridad hablando en su caseta. Acababa de mirar por las ventanas de la biblioteca y de pensar que cómo cada vez que leo mis apuntes entiendo cosas que antes no entendía y que quizás por eso suspendí: por no entender.
A lo lejos, o no tanto, el ruido de los coches en la calle.
Olor a flores nocturnas, de esas que por mi barrio sólo se huelen de noche.
Brisa suave, temperatura ideal.
Y de golpe fui feliz.

Tuve que pararme del susto.

22.10.08

Objeto de estudio.

Tenés una manera muy rara de mirar. De reojo, pero intensamente.
Una manera de peinarte con los dedos que fue lo que más me fascinó de vos al principio.
Calcetines blancos. Siempre, que yo recuerde.
Ojos hundidos, ojeras marcadas, nada desagradables. Como Viktor. Personalidad.
Una voz grave, que se acelera demasiado al hablar.
Dedos finos.
Lunares en la nuca, cerca de la oreja derecha.
Gestos medidos, tranquilos, pensados. Hasta que algo te recorre y te repente sos electricidad pura, movimiento constante.
Risa ronca, espontánea.
Llevo tres años observándote, vigilándote, perdiendo la vista en tu persona.
Llevo dos años leyéndote, intentando adivinar qué hay detrás de tu silencio.

¿Sabés qué? No lo sé.
El misterio sigue ahí.
Tu mente no me permite la entrada.
Y a pesar de mi curiosidad innata, de que me da ganas de gritar y patalear y quejarme porque me dejes fuera, de mis inútiles intentos por escabullirme, creo que estoy bien así.
Que me acostumbré tanto a mirarte, que no me importa no poder conocerte.



........................................................................¿Era una mirada de socorro?

20.10.08

Olores.

Entré en el baño, me senté en el inodoro, deambulé con la vista y lo vi.
Ahí estaba. Como el enemigo que se cuela en tu propio hogar.
Blanco y azul, mirándome.
No pude evitarlo.
Lo olí.
Y es justamente con los ojos vendados cuando más siento su ausencia.

17.10.08

Repaso.

De alguna manera todo en mi vida empezó a acelerarse. Y consigo equilibrar todo, lo que le da una sensación de irrealidad increíble.

De repente me doy cuenta de que estoy enamorada. Y no sólo eso, sino que lo estoy de la persona más alejada a lo que podría calificarse como el prototipo de chico de mi pasado.
Lo cual está bien, pero es desconcertante a la vez. Porque, bueno, no sé cómo manejar ciertas cosas. Como los cumplidos, las cenas fuera, los detalles, las ñoñerías varias.
No significa que él sea perfecto y todos los anteriores no. No. Significa que estoy tan acostumbrada a la manera de ser de los anteriores, y me gustaba tanto, que este registro totalmente nuevo me descoloca por completo.
Así que suelo cagarla y cabrearme. Con él y conmigo. Y lo soluciono. O lo soluciona él.
Y pienso y me como la cabeza. Ya no tanto por unas cosas, más por otras. Pero sobretodo porque pienso en cuánto va a durar esto, estas sonrisas y esta felicidad y esta ternura, y todo se volverá gris y negro y lluvioso y tortuoso.

Y alrededor mío tengo tantas cosas...
Está ese ser tan perfecto y maravilloso que me hace reír y sonreír y añorar algo que nunca tuve.
Que me llama cada 15 días y lo escucho del otro lado, con su risa ronca y esa cara que que está poniendo, contándome que está tan agobiado que está feliz, y de repente siento que en realidad la vida es muy fácil, es blanco o negro, es luz u oscuridad, es felicidad o tristeza. Y yo, cuando él está ahí, siento que todo es blanco, luz, felicidad. Que puedo ser lo que quiera ser. Quien quiera ser.

Tengo ciertas personitas que me alegran todos los días, con las que hablo hasta por lo codos, que me hacen reír y me consuelan cuando lloro, y que creo que realmente no saben lo que significan para mí. Grupo de personitas que fluctúa, se ampía y se reduce, pero generalmente se amplía.
Y más ahora, que decidí que no puedo seguir siendo así, y estoy abriendo puertas y ventanas y gateras para que todo el mundo que quiera se cuele dentro mío. Y me olvido de la timidez y del miedo al rechazo y todas esas cosas que me impiden acercarme a alguien al que conozco poco y empezar a hablar.

Además, estoy haciendo lo que me gusta. Cuando me gusta. Donde me gusta. Y vivo en una ciudad verde y amarilla, con azahares por todas partes, gente simpática y abierta, música en cada esquina y un río tornasolado.
Me cuestiono la existencia, las formas y el contenido, los límites de la verdad y de la libertad, las intenciones comunicativas, los símbolos, las maneras de contar. Amplío mi mente, mis horizontes, las perspectivas. Aprendo. Conozco nuevas formas de mostrar. Me nutro de armas para defender mi futuro, mi pasado y mi presente. Crezco.


Mi vida es un torbellino. Un remolino. Una ilusión.

Tengo casi 21 años, miles de vidas pasadas, muchas vidas futuras, una paleta de posibilidades y de colores y de formas, decenas de hombros donde apoyarme a descansar en el camino y una sonrisa en los labios.

15.10.08

A veces me canso de tanto drama.
Y gustaría que vuelva a ser simplemente él.
Pero después recuerdo que él es todo ese drama.

14.10.08

Desmembramiento.

Soy amor.

Regalo fibras de mi corazón a la gente que la vida me acerca. Reparto mi corazón a trozos, a cachitos, a pedazos, a montones.
Y la gente me da trozos del suyo para que lo reconstruya. Pero no son suficientes.

Las personas estiran mis fibras. Las aplastan, las machacan, las queman. Las cuidan, las miman, las alimentan.
A veces, me las devuelven. A veces, se las llevan muy lejos. A veces, siempre estuvieron lejos. A veces, ni los conozco. A veces, les regalo también otras partes.
A veces, ellos vuelven.
A veces, los pedazos se regeneran.

Pero casi siempre no tengo nada. Lo dí todo, a todos. Y el hueco en mi pecho, que debería ser un agujero negro, es un monumento de granito.
"A la entrega" reza.

11.10.08

El juego de la soga.

Hace años aprendí que es posible amar a dos personas a la vez.
El problema es repartir los pensamientos para no ser injusta.
Repartir los sentimientos, las palabras, los latidos. Dividir. Divide y vencerás.
Yo sólo quiero encontrar el equilibrio...

Alucinar.

Tengo tal necesidad de un poco de tonteo inofensivo, que realmente creo que el novio de mi amiga intentaba ligar conmigo.

10.10.08

Primeros tesoros.

Los veo caminar juntos, a la distancia, comiendo alguna clase de dulce que no puedo precisar. Cruzar la calle, las cabezas juntas, hablando.
Los recuerdo hace unos minutos, sentados, haciendose bromas, volviéndose locos el uno al otro, tirándose algo a la cabeza, pidiéndose consejo sobre qué ponerse, riéndose y siendo ellos.
Apoyada en la parada provisional del C4, "Ahí van los dos primeros chicos con los que me acosté", con ternura, con amor.

Visitando nuestro nido.

Podría negar que el tocar su piel mandó miles de señales eléctricas a mi cerebro.
Podría negar que volver a estar en contacto con su olor me hizo sentir en casa.
Podría negar que disfruté de nuestras pequeñas peleas y conversaciones antiguasnuevas.
Podría negar que lo miré alejarse con una sonrisa en los labios.

Pero, ¿para qué negar lo innegable?

8.10.08

Te inventaré en cualquier mirada/cualquier gesto/cualquier cara

Me di cuenta de que cuando más contenta estuve con mi cuerpo, más a gusto dentro de mi propia piel, fue cuando estaba sola y con todos.
Cuando tonteaba hasta con las paredes.
Cuando me liaba detrás de una columna.
Cuando lo hacía en el suelo del baño.
Cuando me descubrían en habitaciones ajenas.
Cuando miraba fijamente nucas y lunares y tobillos y pelo y suspiraba.
Cuando me subían en brazos por las escaleras, enredada en su cintura.
Cuando insistía e insistía.
Cuando cada fin de semana era una fiesta, una posibilidad, una elección.
Cuando vivía por y para mi deseo.

Rant.

Ahora mismo, cuando estoy cabreada con el mundo, es cuando me atrevo a decirlo

Que es una putada enorme que amigos suyos lean esto
Que las cosas cambiaron más de lo que creía
Que me sorprendo pensando en qué habría pasado si las cosas hubiesen terminado de forma distinta
Que tengo un mundo de posibilidades en mi mano pero no me atrevo a elegir ninguna
Que a veces me gustaría poder gritar y decirle que no me toque, que no quiero verlo, que me deje respirar, que solía tener una vida independiente y que la extraño, y que me extraño en esa vida
Que a veces me gustaría poder decirle que no me suelte, que no me deje sola, que me abrace por las noches hasta que nuestra eternidad dure
Que no soporto su sonrisa y su modo de consolarme, porque no necesito consuelo, necesito que me ignore hecha un ovillo en la cama y espere a que se me pase, sin tomarme en serio ni sentirse herido por mi comportamiento, porque me cabreo por lastimarlo y lo lastimo porque me cabreo y es el cuento de nunca acabar
Que estoy harta de callarme y reprimirme y ya no tiene gracia jugar a las metáforas, cuando quiero hablar alto y claro y no puedo porque todo se malinterpreta y llega a sus oídos y a los del mundo
Que nadie debería tomarme muy en serio y menos hoy, y menos esta semana, y menos esta década.
Porque todo está en ebullición y subo y bajo y cambio y odio y amo con una facilidad pasmosa.

Y porque siempre fui una bocazas, dramática, exagerada y fantasiosa, que crea sus mundos y sus dramas rápidamente, y los olvida igual de rápido.

7.10.08

Fact VIII.

Me encuentro sorprendentemente poco dispuesta a luchar.

4.10.08

Looking back in the future.

Me gustaría poder decir que mi primer amor también fue el último.

One step back.

Rectifico:
No fue culpa mía.

No puede ser culpa mía pensar lo que pienso y ser como soy.
No puede ser culpa mía ser sincera.
No puede ser culpa mía ser pesimista con respecto a las relaciones.

Así que no, no fue culpa mía.

No fue culpa de nadie.

Percepción.

Tengo dos olores superpuestos, mezclados.
Dos olores de dos personas.
Dos personas a las que no vi recientemente.

Lo que me lleva a preguntarme, ¿qué hacen sus olores en mi piel?

Empatía.

Después de una conversación telefónica de 1 minuto, supo que algo me pasaba.

3.10.08

The fucking fairytale is over.

Lo que más me duele es saber que soy la culpable.
Que lo defraudé.
Y lo hice al probar, al ver cuánto aguantaba.

Me aterrorizó su reacción, mi reacción.

Empecé siendo la consoladora, terminé siendo la consolada. Porque me da miedo tocarlo, porque vi con horror todo desde fuera y me di cuenta de que lo acababa de perder.

Y en su mundo, la confianza se recupera y todo vuelve a ser como antes.

En mi mundo, esto es el principio del fin.

Sólo quiero que él tenga razón por una vez.

2.10.08

Juzgar.

"Siempre pudiste conseguir prácticamente a cualquiera que quisieses".

Sentencia errónea, desde la base.
Porque a los que conseguí no fue por mi cuerpo, sino por mi arrojo.
Porque a los que conseguí estaban tan desesperados como yo.
Porque a los que conseguí ya los quería y conocía y me querían y conocían.
Porque nunca pude conseguir al que más quise de la manera en la que quise.

Como agua de mayo.

Tus labios recorrieron cada centímetro de mi piel. Besaron mis hombros, mis clavículas, mis estrías, mis pezones, mis cicatrices, mis caderas, mi clítoris, mis muslos, mi celulitis, mi grasa, mis rodillas, mis pantorrillas, cada uno de los dedos de mis pies, mi planta del pie.
Tus besos fueron dedos, cosquillas, plumas, alas, aire, ríos.
Se llevaron el miedo, la inseguridad, la comparación odiosa, la creencia errónea.
Me hicieron amatoria.

1.10.08

Making love.

Piernas enredadas, manos frías, brazos calientes, narices pegadas, besos de duende, de esquimal, de mariposa.
Besos cortitos, pequeños, historias familiares, empezar a aclarar su genealogía.
Besos profundos, la atmósfera cambia, luces rojas, empieza.
Sonido entrecortado.
Acaba, risas, abrazo, se rompe la magia, "lo estás arreglando...", dormir, abrazo.
Despertador, besos, penumbra, Sunny con pan y mermelada, leche con galletas, "Everybody loves Raymond".
Tener que escapar, "guapa", espejo, "pues va a ser que no".
Flotar y volar y frío y música. Autobús.

Si es que no aprendo...

No sé para qué pregunto.
Si nunca me van a ofrecer la respuesta que busco.

Aunque ni yo sepa cuál es.

30.9.08

A veces, los profesores tienen razón.

"La vida pesa tanto que la gente tiene derecho a pasarse dos horas soñando, riéndose, pensando que es más guapo, más alto, más rubio, mejor."

........................................................................................... Carlos Colón Perales, profesor de Historia del Cine Universal.

27.9.08

Impulso(s) eléctrico(s).

De su hombro a mis dedos, a mi mano, a mi antebrazo, a mi codo, a mi biceps, a mi hombro, a mi pecho, a mi corazón y un latido de más, sólo uno.
Pero lo suficiente como para, en ese latido, pensar "¿debería haberlo tocado delante suyo?".

Gracias, gracias, mil gracias.

Agradezco profundamente que no sean del tipo pegajoso. Ni siquiera del cariñoso.
Porque si llegan a darse la mano, habría perdido todo mi autocontrol.






(Y sí, son celos. Celos asquerosos, verdes y viscosos. Dejenme en paz. Tengo derecho a ponerme celosa una vez al año, ¿no?)

Figura fija/Figura en movimiento

Creo que las fotos no le hacen justicia
a la maravillosa sonrisa que puso al verme
al brillo de sus ojos al hablar
y a la calidez que desprende.

La otra.

Me gustaría haberle visto algún defecto, para poder odiarla tranquilamente por tener lo que yo quiero.

26.9.08

Dolor repentino.

"Están viejos, enfermos y son pobres."

24.9.08

Enamorante.

No sé si me enamora la música o él.

22.9.08

Lo-li-ta.

Durante un instante, el corazón se me paró.
Sólo fue un momento, un segundo tal vez, pero me pasaron mil preguntas por la cabeza. La más acuciante fue ¿qué está haciendo acá?.
Mi duendecito, con su pelo corto (a veces negro, a veces rojo, a veces quiénsabe), su nariz pequeña y respingona, sus maravillosas pecas, su cuerpo menudo y sus manos delicadas.
No la vi muchas veces, 50 quizás, pero fue más que suficiente. Nunca podré olvidarla con su vestido turquesa, cenando al lado mío mientras se reía de quién sabe qué, arrugando la nariz y abriendo mucho la boca.

Y así, al verla cruzar la calle en el cuerpo de otra, descubrí que inconscientemente llevo buscándola 5 años. Buscando sus rasgos, sus expresiones, su voz, y lo más importante: la manera en la que me hacía sentir.
La busco en la calle, en mis amigas, en mis compañeras de clase, en los libros, en las películas. Es Tonks, es Alice, es otra Alice.

La imagino como esa nínfula que era, esa hadita que revoloteaba a mi alrededor, esa preciosidad turquesa que entró en mi vida como un vendaval y como él se fue, dejándome esta sensación indefinible y mi primera obsesión.

Prefiero recordarla así, como era, y no como la muñeca rota que sé que es, que su único enlace conmigo (cada vez más difuso, por cierto) me cuenta que es. Y contaría de qué forma está rota, pnesaba hacerlo, pero tuve que borrarlo al escribirlo, porque verlo expresado me da ganas de llorar y me aferro más a su recuerdo y niego su realidad, una realidad demasiado dura para que sea suya, de mi dulce primera nínfula.

Duda antigua.

¿Morderé demasiado fuerte estando borracha?


(¿Será por eso por lo que no me llamó?)

20.9.08

Filípica.

Sé que debería justificarme y explicar por qué lo hice, por qué me di la vuelta y me fui, pero no voy a hacerlo. Porque me estoy hartando de tener que aguantar los golpes, voluntarios e involuntarios, y encima pedir perdón por quién sabe qué.
Ahora entiendo que me dijeses que Ana estaba rara: no lo está. Simplemente cambió. Como yo. Como todos, en mayor o menor medida. Así que dejame en paz de una buena vez. Porque últimamente cada vez que hablamos sólo me pongo de mal humor, me cabreo, estoy a la defensiva y salgo con inseguridades y planteos negativos que antes no tenía.
Soy dura con vos, lo sé. Pero me harté de ser tu muñequita de bizcocho. Y de sentirme culpable por ser quién soy ahora, por no ser la misma de antes, por no depender tanto de vos, por cansarme de ceder y ceder y nunca ganar y ni siquiera empatar.
En nuestra relación siempre fuiste el dominante. Pero ahora mismo le digo a la vida fuck off y me harto de seguir directrices y agachar la cabeza y asentir, y poner el bienestar de los demás por encima del mío.
Especialmente si ese demás sólo sabe mirar su propio ombligo egoístamente, intentando que vuelva a ser la de antes, cuando le convenía que fuese así, porque cedía y él ganaba.
Y sé que esto es un monólogo, pero no puedo hablarlo con vos, porque desaparecés apenas te digo dos verdades y me empezás a echar mierda pasada, presente y futura a la cara, porque no me escuchás, porque te afianzás en tu postura y a mi que me den.Y eso no, señor, no.
Que te den a vos.

18.9.08

Simultáneo.

Y mientras hablo con él, descubro que no es fácil estar al lado mío. A pesar de lo que él diga después.

16.9.08

Psicoanálisis.

Creo que finalmente descubrí qué hay detrás de todo esto.

Vivo el personaje que creé para otros.

Danza lenta.

Nunca olvidaré ese beso. Nunca olvidaré muchos besos y ese es uno de los inolvidables.
Charla en la esquina de siempre del Ferial. Hablando sobre nuestras vidas, Sevilla, alcohol. Simplemente queriendo estar juntos, después de una semana sin vernos y sin mensajes, y de cuatro meses de vernos y mensajes. Llamada a mi móvil. Hora de irse, nos vemos en Sevilla, vení a ver mi piso. Beso 1, comisura de los labios. Beso 2, es interrumpido por su boca. Una boca familiar, mil veces recorrida. Beso suave, tierno, que no tenía nada que ver con el sexo, un beso que demostraba todo lo que sentíamos el uno por el otro, todo lo que nos separó.
Y me pregunto dónde fue todo eso, ese cariño, ese ¿amor?, esas promesas, esas miradas, esas caricias. En qué otros cuerpos se perdieron, en qué botella se dejaron, en qué lágrimas se evaporaron, en qué cenizas desaparecieron.
Y me pregunto si otra (¿otras?) relaciones no hubiesen aparecido en nuestros caminos, ¿dónde estaríamos ahora?

Primeros días del resto de mi vida.

Hace tres años, empecé mi nueva vida de un manera espectacular: en un mismo fin de semana estuve con el amor de mi vida y con uno de los candidatos a primer amor.
Demostré lo loca que me tiene, lo fácilmente manipulable que soy (con él), lo mucho que lo deseo, lo que nos divertimos juntos, lo que le gusto, la inocencia que sigo teniendo.
Bailé una danza lenta, un beso familiar mil veces repetido, esas ganas locas de abrazarlo, ese flotar mientras me alejaba y me preguntaba qué acababa de pasar.
Sin olvidarme de yo al día siguiente, repitiendo "guay" cabreada, encaminándome a lo desconocido, comiendo tortilla y pasta, dando regalos con dedicatorias y recibiendo abrazos a cambio (de otro candidato a primer amor, por cierto), y después profanando camas ajenas, robando condones, durmiendo con él por primera vez (su mano en mi cintura), pasando vergüenza semidesnuda y probando lo que iba a ser mi vida.

Reflexión.

¿Será esto los primeros síntomas de arrepentimiento?

Fact VII.

A veces la sinceridad es mi cruz.

Fact VI.

Me gustaría que me dominen.

Small world.

En mi mundo existe la merienda salada y la cena dulce, las cenas de madrugada, el alcohol sin sentido, las maratones televisivas, el llanto nocturno y el encierro en soledad.

11.9.08

Fact V.

Me cuesta dormir sin otra respiración.

Responsabilidad.

De repente el vértigo aumenta, y empiezo a girar y el mundo gira en dirección contraria y sólo puedo pensar una y otra vez "por favor, por favor".
Porque todo se tambalea debajo mío, porque el próximo año puede ser totalmente distinto, y todo por mi incapacidad de concentrarme, de levantarme por las mañanas, de tener mejores prioridades.
Y pienso en trabajar, en todos los viajes que quería hacer este año pero que no voy a poder, en no ir al cine, en no salir, en no comprar, en no gastar. No no no. No a todo y no a nada. Simplemente no.

8.9.08

Duda repentina.

¿Las ganas de llorar se van en algún momento?

Formas.

Las reconozco por cómo caben dentro de mí.

A media luz.

Y me sorprendo pensando en otras noches al limpiarme los pies antes de entrar en la cama.
Y me sorprendo comparando nimiedades.
Y me sorprendo deseando lo que no tengo, y valorando lo que sí.
Y me sorprendo desesperada, preguntándome si esto se va a acabar alguna vez, si voy a poder simplemente disfrutar de lo que tengo, sin pensar en pasado ni futuro.

4.9.08

Lo difícil II.

Es difícil recordar que no soy su madre si tengo que despertarlo, cocinarle, servirle, y ordenar todo después.

Mirando la estantería.

Y así fue como descubrí que no soy ya la que no puede mantener las relaciones, es Sevilla la que me hace estar así, la que no me da la fuerza como para intentarlo.

2.9.08

This ain't over 'till I say it's over...

Justo cuando me costaba trabajo unir tus facciones a tu cara y parecías más un cuadro cubista que otra cosa, la magia del Internet me regala unas fotos tuyas, sonriendo, sonriéndome.





Y cómo explicar por qué lo sé, por qué creo firmemente que sos el final de mi viaje, por qué sólo me entrego por completo a vos, por qué te reservo caminos vírgenes para explorar, por qué estamos tan unidos a pesar de estar tan separados, por qué volvemos al otro y hablamos dando vueltas, en hipótesis, sonriendo con los ojos, separados pero juntos.

29.8.08

First thought.

No hay placer más grande en la vida que robarle minutos al despertador.

27.8.08

Looking back.

Hace dos años, en otra vida, en otro país, le escribí esto:

I miss your skin
I miss your smell
I miss your lips
I miss your hips

I miss your tights
I miss your hair
I miss your smile
I miss your knees

I miss your kisses
I miss your bites
I miss your tongue
I miss your mouth

I miss your hands
I miss your beats
I miss your back
I miss your neck

I miss your arms
I miss your face
I miss your ass
I miss you mine


I miss you all.



Y hoy me duele pensar en lo lejos que está y en todo lo que ya no me da.

Y hoy recuerdo con nostalgia las noches de verano pasadas a media luz, con la Virgen sobre la cama mirándonos, sus ojos brillantes en la oscuridad, la música de fondo, cómo lo miraba mientras él no sabía que lo miraba y las vueltas a casa esquivando bichos voladores, yo refugiada detrás de su mole.

Y hoy agradezco haberlo tenido durante ese verano, y saber que fue mío.

Y hoy quisiera volver atrás y tener esa inocencia primigenia, esa ansia por consumirlo, esa seguridad en mí misma, esa felicidad cuando jugaba a no querer levantarme nunca de la cama, esa euforia al volver a casa, ese placer extremo recién descubierto, esa sensación de estar viviendo el primer día del resto de mi vida.

25.8.08

Meme.

Mi gran Poeta Menor me nominó a este meme, que va de mostrar “seis cosas sin importancia que nos hagan felices en nuestro día a día”.



Después de mucho pensar, pude reducirlas sólo a 6:


1-Levantarme, subir la persiana, sentir el sol en la cara, mirarme al espejo y descubrir que oh, maravilla, me desperté guapa.

2-Hablar con mi hermano en la oscuridad hasta quedarnos dormidos, o con mi mamá mientras cocina y repetimos una y otra vez las bromas privadas y las familiares.


3-El genio que inventó las lentes de contacto (alias lentillas), porque cada mañana puedo ponerme esa cosa minúscula en el ojo y de hecho, ver.


4-Estar estudiando y de golpe comprender un concepto que antes no estaba ahí y ahora sí. Y de repente tener esa sensación de que ahora todo tiene sentido y forma un todo interconectado con otros todos.


5-Estar en el bus rumbo a algún lado, escuchando algo enérgico en el MP3 y descubrir escenas cotidianas de la vida de otras personas. O que de repente parezca la escena de un musical y mi música concuerde con la música interna de otras personas y situaciones.

6-Esa sensación inexplicable cuando se acerca el verano, y las noches son cálidas y las mariposas y abejas emergen, y la ciudad se tiñe de color y los jazmineros florecen y vuelvo a las minis y duermo desnuda debajo del edredón.



Nomino a Zahi, con la que en otra época fuimos expertas en hacer listas, Fellatrix (me niego a llamarla por su nombre XD), Speirs y PadFo.
Además, a pesar de no tener blog, a mi Amigo Músico.

Something borrowed.

Alguien me dijo una vez que es bueno tener miedo, ya que significa que estás vivo.
Es posible que ahora mismo apenas tenga nada seguro en mi vida, pero si de algo estoy seguro es de ti. De lo que siento por ti. De cuánto te quiero. Y es posible que vaya a pasar un tiempo difícil, pero para mí el amor siempre fue lo primero. Tú eres lo primero para mí.
Quiero que lo sepas. Que no lo olvides. Que no lo dudes. Porque te quiero como nunca he querido y eso nada ni nadie puede cambiarlo.

Something blue.

Sé, con una triste certeza, que soy infértil y tendré cáncer.

¿Por qué?, se preguntarán


Porque la vida suele ser equlibradamente puñetera.
Y quiero tantísimo ser madre...
Y le tengo tanto miedo al dolor y a la agonía...

Something new.

De repente la idea de perderlo me aterroriza.
Cuando era la dueña de nuestro futuro me daba igual.
Pero ahora nado en las aguas de la inseguridad más seguido de lo que me gustaría.
Creo que algún día descubrirá que no merezco que esté conmigo, no después de lo cabrona que fui con él en nuestra otra vida.

Something old.

Nada me parece más atractivo que un padre de familia que me esquiva la mirada.

24.8.08

Preguntas con respuesta.

¿Gracias? ¡¿Gracias?!

¿Cómo no voy a hacerlo si aún en tu peor momento lográs hacerme sonreír con tu dinero, sexo y acción, ¿qué más puedo pedir??
¿Si cuando la cagás ponés esa cara de perro apaleado a la que no puedo negarme perdonar?
¿Si intentás no hacerme sentir mal por no estar ahí?
¿Si me despertás con mensajes preciosos cada mañana?
¿Si me comprás chocolate, papas fritas York'eso, me traés una manta, me ponés música y me das un espectáculo de fuegos artificiales en tu terraza?
¿Si te subís a un avión y viajás 2 horas para verme?
¿Si me vas a buscar cada vez que llego a Sevilla?
¿Si me prestás tu cargador del móvil cuando el mío decide no funcionar?
¿Si me ponés un apodo nuevo cada día?
¿Si marujeamos sobre la gente a la que conocemos?
¿Si seguís comandando a los niños perdidos?

¿Cómo no quererte?

21.8.08

En el quicio de la puerta, blanco sobre negro, sol de frente.

Me sigue matando esa sonrisa.
No la sonrisa en sí, sino saber que en algún momento yo era su causante.


Y ahora tengo que buscar excusas para verte...

20.8.08

Dudas irrazonables.

Antes siempre dudaba. Dudaba de las palabras y de los actos.
Pero ahora me entrego por completo.
Ahora confío en que sea verdad.
Ahora que es verdad.
Ahora, cuando veo esas dos palabras escritas, sé que no lo dice por decir, sino que es así. Y con esa seguridad vivo, sabiéndome querida.

18.8.08

Verdades.

Creo, realmente, que el dolor me libera.
Que me vuelvo profunda, que rebusco en el fondo de mi alma para sacar las palabras precisas que fijen la desazón, el odio, el miedo, la tristeza, la apatía.
Que conmuevo porque la gente se relaciona con esa herida, con esas heridas. Porque, ¿a quién no lastimaron alguna vez? ¿Quién no se sintió solo, engañado, herido o abandonado?

El dolor me libera.

Creo, realmente, que el sexo me transforma. En un personaje, en una geisha que muestra lo que el mundo quiere ver, lo que la gente espera, lo que va con este personaje que me creé hace ya tanto tiempo, hace ya tanto tiempo que ni sé cuándo es verdad y cuándo es Jessica, la otra.
Que la gente espera ver mi parte más explícita, más desnuda, más real. Que quieren creer que de verdad soy esa, que hay una persona que puede contar todo lo que cuenta y aún así no sentirse desnuda, porque ella no es sólo eso, es otros mundos a los que nadie llega nunca, por lo que realmente no importa mostrar su parte más carnal.

El sexo me transforma.

Y por eso ahora, que no hay dolor ni sexo en mi vida, los textos son blandos, vacíos, débiles. Porque justamente ahora es cuando más verdades puedo mostrar, cuando más mentiras reservarme, cuando más real puedo ser.
Pero elijo irme por las ramas y poner pantallas de humo rosa para que nadie realmente pueda ver el miedo y el vértigo.
Porque ahora sí me siento desnuda. Porque estoy en un punto de inflexión, a todo o nada.
Porque decidí mostrarme como soy, con las inseguridades y los miedos, con el sexo, pero también con la ternura, el amor, la irracionalidad y todas las cosas que me componen y que no se ven a través de lo que escribo.


Puede que siga con mis pantallas de humo y mis distracciones. O puede que, finalmente, decida desnudarme.

16.8.08

Finally

Estoy tan contenta de que estemos tan contentas!!!


Sí, Zahi, sí.

15.8.08

Shine, baby, shine.

La gente lo dice: me río más.
Me hace feliz.
Incluso mientras cruza el Atlántico con rumbo desconocido.

Me ilumina.

Lo difícil.

Tengo que recordar que no es mi hijo, ni mi hermano, ni mi paciente.
Sólo es... él.

I`m right.

Mi único desliz.
Mi pequeño secreto.
La mancha en mi expediente impoluto.
Mi mayor arrepentimiento.

Lo digo y lo repito: nunca fue bueno mantener a la tentación cerca.

14.8.08

Estoy tan cansada...

De esta ciclotimia emocional que me deja por los suelos cada vez que puede, de estos picos de felicidad y de terror, de estas dudas a futuro, de estas depresiones momentáneas, de este miedo inexplicable a quien ayer no le tenía miedo, de este miedo a mi misma que quizás justifique lo injustificable, de este run-run constante en la cabeza, de este no poder disfrutar ni un segundo de lo que tengo, de tantas cosas...