Aunque me ves por la calle,
también yo tengo mis rejas,
mis rejas y mis rosales.
........................ A.Machado.
(Encontrado en la contratapa de un ejemplar de la biblioteca de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla de "El malestar en la cultura", de Sigmund Freud. Salgamos a poetizar el mundo!)
27.11.08
Pnj.
Prepararé un disfraz de adulta para verte. Para vos, para mí.
Me comportaré igual que siempre: simpática, divertida, profunda, según convenga.
No creo que consiga engañarte. Me comprendés mejor que yo.
Pero a veces no entendés nada.
Me comportaré igual que siempre: simpática, divertida, profunda, según convenga.
No creo que consiga engañarte. Me comprendés mejor que yo.
Pero a veces no entendés nada.
26.11.08
Restriction Order.
No me toques.
No me mires.
No me hables.
No me pienses.
No me sonrías.
No me cuentes que estás triste, que me hechás tanto de menos que me hechás de menos con -h-, que te llame o que me llamás vos o que lo que sea.
Porque si lo hacés, no podré soltarte.
Y por mi propia salud mental, tengo que hacerlo.
Porque me niego a seguir esperandodesesperando.
No me mires.
No me hables.
No me pienses.
No me sonrías.
No me cuentes que estás triste, que me hechás tanto de menos que me hechás de menos con -h-, que te llame o que me llamás vos o que lo que sea.
Porque si lo hacés, no podré soltarte.
Y por mi propia salud mental, tengo que hacerlo.
Porque me niego a seguir esperandodesesperando.
25.11.08
Cartas que nunca te envié.
La vida se está complicando por acá...
...y ese futuro se está alejando.
Un principio. Un final. Y toda la vida en el medio.
...y ese futuro se está alejando.
Un principio. Un final. Y toda la vida en el medio.
24.11.08
Bi-trenza, bienza.
Desde fuera todo es simple.
Pero es difícil hacerlo, a pesar de que sé que es lo mejor.
Desenredarme, desengancharme, desasirme.
De alguien que no me quiere como yo lo quiero.
Que no me espera como yo lo espero.
Que no espera.
Porque lo único que quiero hacer el llamarlo y contarle mis planes para Nochebuena, quejarme un poco de la carrera, de que no tengo tiempo para leer ni para ver películas, que me hable de sus clases de alemán y de semiótica, que se ría y respire, que me diga que no sabe por qué me cuenta eso, que se despida diciendo que ya hablamos, que falta menos para vernos.
Pero sé que si lo hago, seré suya eternamente.
Y a veces, esa idea es demasiado tentadora...
Pero es difícil hacerlo, a pesar de que sé que es lo mejor.
Desenredarme, desengancharme, desasirme.
De alguien que no me quiere como yo lo quiero.
Que no me espera como yo lo espero.
Que no espera.
Porque lo único que quiero hacer el llamarlo y contarle mis planes para Nochebuena, quejarme un poco de la carrera, de que no tengo tiempo para leer ni para ver películas, que me hable de sus clases de alemán y de semiótica, que se ría y respire, que me diga que no sabe por qué me cuenta eso, que se despida diciendo que ya hablamos, que falta menos para vernos.
Pero sé que si lo hago, seré suya eternamente.
Y a veces, esa idea es demasiado tentadora...
En estos momentos, me estoy perdiendo.
No es que esté perdida, no.
Sigo con rumbo fijo hacia alguna parte.
Pero voy dejando trozos míos por el camino.
La persona que me tiene así es la única que lo puede solucionar.
Extraño acostarme con semi-desconocidos.
Me estoy alejando de las personas a las que quiero.
Monotonizo mi vida.
Casi no leo.
Nada me produce curiosidad.
Ya no soy yo.
No es que esté perdida, no.
Sigo con rumbo fijo hacia alguna parte.
Pero voy dejando trozos míos por el camino.
La persona que me tiene así es la única que lo puede solucionar.
Extraño acostarme con semi-desconocidos.
Me estoy alejando de las personas a las que quiero.
Monotonizo mi vida.
Casi no leo.
Nada me produce curiosidad.
Ya no soy yo.
23.11.08
Dobles.
En una conversación casual con mi papá, me di cuenta de que estoy saliendo con él.
Soy un cliché del psicoanálisis.
Y yo preocupada por no haber tenido nunca Complejo de Edipo...
Soy un cliché del psicoanálisis.
Y yo preocupada por no haber tenido nunca Complejo de Edipo...
Dramas capilares.
Reniego de mi visión en el espejo.
Busco pelo que ya no está.
Aplasto obsesivamente los mechones, los rizos.
Me miro del derecho y del revés, por arriba y por abajo.
No hay manera.
Ese flequillo que me mira desde el espejo no puede ser mío.
21.11.08
Masoquismos diarios.
Cada cierto tiempo, me gusta comer gominolas hasta enfermar.
Me gusta dejar los trabajos hasta último momento, hasta sentir la presión.
Me pasa lo mismo con lo exámenes, dos semanas antes me doy cuenta de que no me da tiempo, y corro, corro, corro hasta llegar. Kind of.
Como hasta sentirme hinchada y gorda.
Duermo hasta que me duele la cabeza.
Gasto en cosas superfluas sabiendo que tendré que ahorrar el resto del mes.
Miro pantallas fijamente hasta que se me hacen derrames en los ojos.
Me muerdo las pielcitas de los labios hasta que sangran.
Remuevo cajas y libros sabiendo que soy alérgica a los ácaros.
Escucho música triste cuando estoy deprimida.
Me voy a la ducha a llorar, porque sé que ahí nadie me escucha.
No tomo nada para el dolor de ovarios.
Prefiero pasar frío que encender la calefacción.
Pienso en cosas que me vuelven loca.
Prefiero doblar una pila de ropa que ir doblando de a poco.
Disfruto sufriendo. Me hace sentir viva.
Pero esto de ir presionando y llorando, llamando y odiando, pensando y analizando... quizás me siento demasiado viva. Cercana a la muerte de tan viva.
Me gusta dejar los trabajos hasta último momento, hasta sentir la presión.
Me pasa lo mismo con lo exámenes, dos semanas antes me doy cuenta de que no me da tiempo, y corro, corro, corro hasta llegar. Kind of.
Como hasta sentirme hinchada y gorda.
Duermo hasta que me duele la cabeza.
Gasto en cosas superfluas sabiendo que tendré que ahorrar el resto del mes.
Miro pantallas fijamente hasta que se me hacen derrames en los ojos.
Me muerdo las pielcitas de los labios hasta que sangran.
Remuevo cajas y libros sabiendo que soy alérgica a los ácaros.
Escucho música triste cuando estoy deprimida.
Me voy a la ducha a llorar, porque sé que ahí nadie me escucha.
No tomo nada para el dolor de ovarios.
Prefiero pasar frío que encender la calefacción.
Pienso en cosas que me vuelven loca.
Prefiero doblar una pila de ropa que ir doblando de a poco.
Disfruto sufriendo. Me hace sentir viva.
Pero esto de ir presionando y llorando, llamando y odiando, pensando y analizando... quizás me siento demasiado viva. Cercana a la muerte de tan viva.
20.11.08
Psicoanálisis.
Tuve una infancia feliz.
Pero no "feliz", sino feliz.
No tenía celos de mi hermano. Eso empezó más tarde, bastante más tarde, cuando tomé consciencia de que siempre iba a tener que ser más responsable que él, ser responsable por él. Y ahí empecé a pegarle patadas y pegarle sin que mi mamá se enterase.
Pero hasta ese momento todo iba bien: lo quería, lo cuidaba, lo dormía, lo curaba. (Mi hermano descubrió este verano de qué era una cicatriz que tiene en la rodilla, cuando le conté la historia de cómo lo curé sin saber muy bien como, sin llegar a donde se guardaba el alcohol, sin saber qué hacer para que no llorara, pero eso es otra historia).
No estaba enamorada de mi papá, ni de mi mamá. Los admiraba. Porque mi papá era alto y fuerte, y podía hacer lo que quisiera, y tenía una caja llena de grillos; y porque mi mamá sabía dibujar palomas y círculos, hablaba inglés, cantaba muy bien y nos hacía títeres con cajas de cartón.
Nunca tuve miedo, salvo de algunas pesadillas con luchadores de sumo y atarme los cordones. Nunca temí a nadie. Nunca me impusieron nada. Siempre me explicaron por qué no.
Por eso cuando me dicen que odiar al hermano es normal, que la infancia es sufrimiento, que superar el Complejo de Edipo es lo que te hace adulto, me pregunto ¿hay algo malo en mí?
Pero no "feliz", sino feliz.
No tenía celos de mi hermano. Eso empezó más tarde, bastante más tarde, cuando tomé consciencia de que siempre iba a tener que ser más responsable que él, ser responsable por él. Y ahí empecé a pegarle patadas y pegarle sin que mi mamá se enterase.
Pero hasta ese momento todo iba bien: lo quería, lo cuidaba, lo dormía, lo curaba. (Mi hermano descubrió este verano de qué era una cicatriz que tiene en la rodilla, cuando le conté la historia de cómo lo curé sin saber muy bien como, sin llegar a donde se guardaba el alcohol, sin saber qué hacer para que no llorara, pero eso es otra historia).
No estaba enamorada de mi papá, ni de mi mamá. Los admiraba. Porque mi papá era alto y fuerte, y podía hacer lo que quisiera, y tenía una caja llena de grillos; y porque mi mamá sabía dibujar palomas y círculos, hablaba inglés, cantaba muy bien y nos hacía títeres con cajas de cartón.
Nunca tuve miedo, salvo de algunas pesadillas con luchadores de sumo y atarme los cordones. Nunca temí a nadie. Nunca me impusieron nada. Siempre me explicaron por qué no.
Por eso cuando me dicen que odiar al hermano es normal, que la infancia es sufrimiento, que superar el Complejo de Edipo es lo que te hace adulto, me pregunto ¿hay algo malo en mí?
19.11.08
Come, came, come.
Una y otra vez.
Hacía mucho que no era tan fácil, tan placentero, tan liviano.
Ni yo estaba tan libre, tan alejada, tan mía.
Todas las noches deberían ser como estas.
Hace un tiempo, lo eran.
Hacía mucho que no era tan fácil, tan placentero, tan liviano.
Ni yo estaba tan libre, tan alejada, tan mía.
Todas las noches deberían ser como estas.
Hace un tiempo, lo eran.
18.11.08
Arráncame la vida.
Privación sensorial.
No puedo seguir viendo bebés, ni embarazadas, ni luces de Navidad.
No puedo seguir encontrándome con esos libros con títulos inconvenientes, con esos músicos callejeros que tocan música inconveniente, con esos olores.
Esos olores, esos ojos, esas barbas, esa ropa, ese tipo de pelo, esa altura.
Necesito encerrarme en una habitación a oscuras, sólo yo y un montón de drogas para no pensar, para no sentir, para no hablar.
Y cuando todo esto pase, volver al mundo real.
No puedo seguir viendo bebés, ni embarazadas, ni luces de Navidad.
No puedo seguir encontrándome con esos libros con títulos inconvenientes, con esos músicos callejeros que tocan música inconveniente, con esos olores.
Esos olores, esos ojos, esas barbas, esa ropa, ese tipo de pelo, esa altura.
Necesito encerrarme en una habitación a oscuras, sólo yo y un montón de drogas para no pensar, para no sentir, para no hablar.
Y cuando todo esto pase, volver al mundo real.
Hueco.
Al despertarme, lo supe.
Hoy, mi útero está vacío. Y eso duele.
Porque se perdió esa suavidad, esa fragilidad, esa sonrisa, esa delicadeza al sostenerlo, y mecerlo, y dormirlo. Esas miradas ajenas a mi pequeño milagro. Ese amor imperecedero y profundo, esa felicidad al respirar, al respirarlo.
Se transformó en carne picada, y se esfumó en neblinas de consciencia.
Hoy, mi útero está vacío. Y eso duele.
Porque se perdió esa suavidad, esa fragilidad, esa sonrisa, esa delicadeza al sostenerlo, y mecerlo, y dormirlo. Esas miradas ajenas a mi pequeño milagro. Ese amor imperecedero y profundo, esa felicidad al respirar, al respirarlo.
Se transformó en carne picada, y se esfumó en neblinas de consciencia.
17.11.08
Destino
No todo está perdido.
No todo está ganado.
Estoy, estamos, en un terreno resbaladizo sin nada que hacer.
Porque yo lo dije todo, lo di todo, arriesgué todo.
Y él se asustó y se fue corriendo, sólo para saludarme desde la esquina sonriéndo.
¿Qué se supone que tengo que hacer?
¿Seguirlo y exponerme? ¿Seguirlo y asustarme? ¿Seguirlo y perderlo?
¿O quedarme esperando a que vuelva, a que piense, a que sienta?
Sólo esperaba palabras de él. Y sólo me dio dolor, dolor del olvido, dolor del pánico, dolor de la pérdida que nunca se produjo, porque nunca hubo nada que perder.
La vida sigue. Nosotros seguimos. Después de esta "crisis", de esta "tensión", de este agujero dentro mío que cada vez se hace más grande, a cada paso que doy, cada vuelta dentro de mi cabeza.
Mis sentimientos no cambiaron.
Los suyos, quizás.
Lo que cambió es el futuro.
Porque a pesar de que me diga que empieza a creer en el Destino, sé que la única que quiere forzarlo soy yo. La que lo espera y desespera, la que sigue acá, la que sacrificaría todo por una palabra suya.
Si no tengo eso, ya no sé quién soy.
No todo está ganado.
Estoy, estamos, en un terreno resbaladizo sin nada que hacer.
Porque yo lo dije todo, lo di todo, arriesgué todo.
Y él se asustó y se fue corriendo, sólo para saludarme desde la esquina sonriéndo.
¿Qué se supone que tengo que hacer?
¿Seguirlo y exponerme? ¿Seguirlo y asustarme? ¿Seguirlo y perderlo?
¿O quedarme esperando a que vuelva, a que piense, a que sienta?
Sólo esperaba palabras de él. Y sólo me dio dolor, dolor del olvido, dolor del pánico, dolor de la pérdida que nunca se produjo, porque nunca hubo nada que perder.
La vida sigue. Nosotros seguimos. Después de esta "crisis", de esta "tensión", de este agujero dentro mío que cada vez se hace más grande, a cada paso que doy, cada vuelta dentro de mi cabeza.
Mis sentimientos no cambiaron.
Los suyos, quizás.
Lo que cambió es el futuro.
Porque a pesar de que me diga que empieza a creer en el Destino, sé que la única que quiere forzarlo soy yo. La que lo espera y desespera, la que sigue acá, la que sacrificaría todo por una palabra suya.
Si no tengo eso, ya no sé quién soy.
Dique seco.
Y mientras miraba esa fuente gigantesca y ruidosa, con un nudo en la garganta, en el pecho y en todos los sitios donde se puedan tener nudos, fue cuando me di cuenta.
Este dolor es tan grande que no puedo ni llorar.
Este dolor es tan grande que no puedo ni llorar.
Sense of belonging.
Saliendo de Badajoz capital, el sol durmiéndose sobre los edificios, música conocidadesconocida en mis oídos, abrazos frescos en mi cuerpo, miradas amadas a la distancia y un hay veces que simplemente te adoro recién leído.
Y ahí me di cuenta de que en este preciso y precioso instante, a pesar de todo lo que pasó y está pasando, soy feliz.
Y ahí me di cuenta de que en este preciso y precioso instante, a pesar de todo lo que pasó y está pasando, soy feliz.
14.11.08
Nopuedoestarasí.
Tengo ganas de llorar.
Todo se fue a la mierda.
Todo.
Y acá estoy, en una casa ajena, en un portátil ajeno, con un nudo en la garganta y un sentimiento de vacío increíble.
Casi 4 años. Alimentando una idea, amando, disfrutando. Y todo a la mierda.
¿Por qué coño tuve que presionarlo? ¿Por qué no pude rallarme en soledad, como siempre?
Y ahora de repente ese horrible "sólo amigos" que me destroza, porque para mí él es más que eso, para mí lo es todo, es parte mía desde el comienzo.
Pero lo peor es saber que está mal, que está "amargado", que le hice tomar una decisión muy difícil, elegir entre su presente y posible futuro y su otro presente y un futuro imaginario.
Era la otra sin serlo, y me molestaba.
Ahora no soy nadie.
Y no sé si eso es así, no sé si es de verdad, no sé si puedo abrazarlo, llamarlo cuando esté mal, decirle que lo quiero.
Todo lo que habíamos avanzado, a la mierda.
Joder.
Soy subnormal profuda.
Probablemente lo medite y le diga lo que de verdad siento, una vez que pueda pensar con claridad. Porque ahora mismo...
Todo se fue a la mierda.
Todo.
Y acá estoy, en una casa ajena, en un portátil ajeno, con un nudo en la garganta y un sentimiento de vacío increíble.
Casi 4 años. Alimentando una idea, amando, disfrutando. Y todo a la mierda.
¿Por qué coño tuve que presionarlo? ¿Por qué no pude rallarme en soledad, como siempre?
Y ahora de repente ese horrible "sólo amigos" que me destroza, porque para mí él es más que eso, para mí lo es todo, es parte mía desde el comienzo.
Pero lo peor es saber que está mal, que está "amargado", que le hice tomar una decisión muy difícil, elegir entre su presente y posible futuro y su otro presente y un futuro imaginario.
Era la otra sin serlo, y me molestaba.
Ahora no soy nadie.
Y no sé si eso es así, no sé si es de verdad, no sé si puedo abrazarlo, llamarlo cuando esté mal, decirle que lo quiero.
Todo lo que habíamos avanzado, a la mierda.
Joder.
Soy subnormal profuda.
Probablemente lo medite y le diga lo que de verdad siento, una vez que pueda pensar con claridad. Porque ahora mismo...
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