Creía conocerlo.
Pero no lo vi.
No sabía que tocaba la guitarra. No sabía que escribía. Me olvidaba de que dibujaba algo más que edificios.
Y ahora veo que es todo eso y mucho más. Que es más exhibicionista que antes, más relajado, más feliz.
Y es por ella o por mi ausencia o porque sí. Pero no puedo saberlo.
Siempre creí que yo era la creativa...
Y creo que lo anulé. Lo siento.
20.5.08
15.5.08
13.5.08
Historia de un mechero.
El viernes pasado perdí mi mechero.
Un mechero normal, rosita, al que en su momento (cuando era nuevo y deslumbraba) le había dibujado circulitos negros y escrito mi nombre en griego.
Un mechero que compré para que Ex, en ese momento Actual, siempre tuviera mechero. Porque él tiende a perderlos y yo no suelo perder nada. Hasta el viernes pasado, claro.
Entonces cada vez que salíamos, o que iba a verlo, metía el mechero rosita en mi bolso. Y lo usaba él y sus amigos y mis amigos. Pero siempre volvía al bolso.
Y cuando ya no estábamos juntos, lo seguía llevando. Porque me acostumbré a hacerlo, porque la gente se acostumbró a que tuviera fuego siempre.
Y porque cada vez que lo ponía dentro del bolso me acordaba de esa noche, hace dos inviernos.
Estábamos en la sierra, protegiéndonos del frío en la Escuela Taller. Estábamos en círculo mi Ex, Excuñado, Amigodeexcuñado y yo (kikejuancarloscésarana), y Excuñado pidió fuego. Metí la mano, saqué el mecherito rosa y se lo di sin decir ni una palabra (era la época en la que todavía me imponía porque lo acababa de conocer).
Me preguntó si fumaba y entonces Ex le dijo, con toda la ternura del mundo en su voz y su mirada: "Lleva siempre mechero para que yo siempre tenga fuego". Y después me abrazó.
Ese mechero es esa noche, esa mirada de ternura, esa sonrisa en la cara de Excuñado mientras escuchaba la historia, esos recuerdos.
Y ahora mi precioso mechero cargado de recuerdos está perdido y solo, sin nadie que lo guarde cuidadosamente en el bolsillito del bolso ni lo arranque de manos que intentan secuestrarlo.
Un mechero normal, rosita, al que en su momento (cuando era nuevo y deslumbraba) le había dibujado circulitos negros y escrito mi nombre en griego.
Un mechero que compré para que Ex, en ese momento Actual, siempre tuviera mechero. Porque él tiende a perderlos y yo no suelo perder nada. Hasta el viernes pasado, claro.
Entonces cada vez que salíamos, o que iba a verlo, metía el mechero rosita en mi bolso. Y lo usaba él y sus amigos y mis amigos. Pero siempre volvía al bolso.
Y cuando ya no estábamos juntos, lo seguía llevando. Porque me acostumbré a hacerlo, porque la gente se acostumbró a que tuviera fuego siempre.
Y porque cada vez que lo ponía dentro del bolso me acordaba de esa noche, hace dos inviernos.
Estábamos en la sierra, protegiéndonos del frío en la Escuela Taller. Estábamos en círculo mi Ex, Excuñado, Amigodeexcuñado y yo (kikejuancarloscésarana), y Excuñado pidió fuego. Metí la mano, saqué el mecherito rosa y se lo di sin decir ni una palabra (era la época en la que todavía me imponía porque lo acababa de conocer).
Me preguntó si fumaba y entonces Ex le dijo, con toda la ternura del mundo en su voz y su mirada: "Lleva siempre mechero para que yo siempre tenga fuego". Y después me abrazó.
Ese mechero es esa noche, esa mirada de ternura, esa sonrisa en la cara de Excuñado mientras escuchaba la historia, esos recuerdos.
Y ahora mi precioso mechero cargado de recuerdos está perdido y solo, sin nadie que lo guarde cuidadosamente en el bolsillito del bolso ni lo arranque de manos que intentan secuestrarlo.
Lloro
Por lo que tenía y lo que perdí.
Por lo que era y ya no soy.
Por el futuro que ya no tendré.
Por no saber a dónde ir.
Por lo que era y ya no soy.
Por el futuro que ya no tendré.
Por no saber a dónde ir.
5.5.08
Durante un segundo, imagen incorrecta.
Siempre que lo hago con otro, termino pensando en él.
Una fracción de segundo, medio minuto, antes, durante o después. Siempre.
Y lo peor es que si no pienso en él, pienso en el otro él...
¿Alguna vez conseguiré sacarlos de mi piel?
Una fracción de segundo, medio minuto, antes, durante o después. Siempre.
Y lo peor es que si no pienso en él, pienso en el otro él...
¿Alguna vez conseguiré sacarlos de mi piel?
29.4.08
24.4.08
The bassist.
Es verlo desde el segundo piso, despeinado, de espaldas, y sentir cosquillas en el estómago.
Y de repente me sonrió y se iluminó el día. O quizás era el sol detrás suyo que me deslumbraba.
Ese chico tiene algo...
Y de repente me sonrió y se iluminó el día. O quizás era el sol detrás suyo que me deslumbraba.
Ese chico tiene algo...
dormidadespierta.
En mis sueños acuno bebés. [Mi bebé, tu bebé, ¿nuestro bebé?]
En mi sueños viajo.
En mis sueños me enamoro.
En mis sueños conozco gente nueva.
En mis sueños leo.
En mis sueños digo lo que pienso.
En mis sueños me mirás.
Pero en el mundo despierto, en la vida "real", sólo espero.
Espero esperar, espero vivir, espero crecer.
Espero.
En mi sueños viajo.
En mis sueños me enamoro.
En mis sueños conozco gente nueva.
En mis sueños leo.
En mis sueños digo lo que pienso.
En mis sueños me mirás.
Pero en el mundo despierto, en la vida "real", sólo espero.
Espero esperar, espero vivir, espero crecer.
Espero.
21.4.08
Como si fuese exquisito.
Me enamoró su manera de comer.
El cuidado y el respeto con el que agarraba cada trozo de chocolate, cada galleta, con el que cortaba la pizza, o las hamburguesas.
Su ritual, su elegancia, su amor por la comida.
Y de repente deseé que me comiese a mí.
El cuidado y el respeto con el que agarraba cada trozo de chocolate, cada galleta, con el que cortaba la pizza, o las hamburguesas.
Su ritual, su elegancia, su amor por la comida.
Y de repente deseé que me comiese a mí.
10.4.08
Aprender aprendiendo.
Después de 5 meses, aprendí.
Aprendí a no pensar en "yo, vos, nosotros".
Aprendí a no jugar a ser tu pequeña esposa, a no ser tu madre sevillana, a no ser tu amante, tu compañera.
Aprendí a no esperar tu llamado diario, contándome tu día.
Aprendí a no sonreír cada vez que veía tu nombre en la pantallita del móvil.
Aprendí a dormir sin tus latidos.
Aprendí a no arroparte en mitad de la noche, a no despertarte con un beso, a no contarte que soñé con vos.
Aprendí a no soñar con vos.
Aprendí a pasar los fines de semana en mi piso.
Aprendí a comprar para uno.
Aprendí a no ser la cuarta o quinta compañera de piso.
Aprendí a no ser la segunda a la que llamabas al volver a casa.
Aprendí a no preocuparme por vos cuando no sabía nada.
Aprendí a no idealizarte ni idealizar lo nuestro.
Aprendí a no discutir por tonterías, a no reírme de/con vos, a no hablar de frikadas, a no ver series juntos, a no mandarte mensajes sin respuesta, a no mirarte mientras intentás dormirte y no te dejo porque te miro y veo el párpado temblar y a las pestañas jugar a la serpiente ondulando.
Aprendí a no unir lunares.
Aprendí a no añorar tu voz.
Aprendí a olvidarme de tu olor y de tu tacto.
Aprendí a no comparar a otros con vos.
Aprendí a no pensar más en tu cuerpo desnudo.
Aprendí que ya no tenía que defenderte de los que me querían.
Aprendí que te quería como sos, no como me gustaría que fueses.
Aprendí que tus defectos te hacen maravilloso.
Aprendí que tus virtudes son tus defectos.
Aprendí a ya no escucharte emocionado.
Aprendí a no verte en cada rayas que veo por la calle.
Aprendí a no oler más ese humo que me recuerda tanto a vos.
Aprendí a quererte de otra manera.
Aprendí a ser yo sin vos.
Aprendí a no pensar en vos al levantarme, al lavarme los dientes, en clase, en el autobús, al cocinar, al mirar la televisión, al comer, al irme a dormir, al hacerlo con otro.
Aprendí a no buscar tu aprobación.
Aprendí a caminar sin una parte de mí.
Aprendí a hacer crecer una parte nueva.
Aprendí sobre el amor y sobre el dolor.
Yo era tuya, vos eras mío.
Ahora yo soy mía y vos... de ellas.
Aprendí a no pensar en "yo, vos, nosotros".
Aprendí a no jugar a ser tu pequeña esposa, a no ser tu madre sevillana, a no ser tu amante, tu compañera.
Aprendí a no esperar tu llamado diario, contándome tu día.
Aprendí a no sonreír cada vez que veía tu nombre en la pantallita del móvil.
Aprendí a dormir sin tus latidos.
Aprendí a no arroparte en mitad de la noche, a no despertarte con un beso, a no contarte que soñé con vos.
Aprendí a no soñar con vos.
Aprendí a pasar los fines de semana en mi piso.
Aprendí a comprar para uno.
Aprendí a no ser la cuarta o quinta compañera de piso.
Aprendí a no ser la segunda a la que llamabas al volver a casa.
Aprendí a no preocuparme por vos cuando no sabía nada.
Aprendí a no idealizarte ni idealizar lo nuestro.
Aprendí a no discutir por tonterías, a no reírme de/con vos, a no hablar de frikadas, a no ver series juntos, a no mandarte mensajes sin respuesta, a no mirarte mientras intentás dormirte y no te dejo porque te miro y veo el párpado temblar y a las pestañas jugar a la serpiente ondulando.
Aprendí a no unir lunares.
Aprendí a no añorar tu voz.
Aprendí a olvidarme de tu olor y de tu tacto.
Aprendí a no comparar a otros con vos.
Aprendí a no pensar más en tu cuerpo desnudo.
Aprendí que ya no tenía que defenderte de los que me querían.
Aprendí que te quería como sos, no como me gustaría que fueses.
Aprendí que tus defectos te hacen maravilloso.
Aprendí que tus virtudes son tus defectos.
Aprendí a ya no escucharte emocionado.
Aprendí a no verte en cada rayas que veo por la calle.
Aprendí a no oler más ese humo que me recuerda tanto a vos.
Aprendí a quererte de otra manera.
Aprendí a ser yo sin vos.
Aprendí a no pensar en vos al levantarme, al lavarme los dientes, en clase, en el autobús, al cocinar, al mirar la televisión, al comer, al irme a dormir, al hacerlo con otro.
Aprendí a no buscar tu aprobación.
Aprendí a caminar sin una parte de mí.
Aprendí a hacer crecer una parte nueva.
Aprendí sobre el amor y sobre el dolor.
También con vos aprendí cómo era dejarme querer. Lo que era sentirme cuidada y protegida. El verdadero significado de una separación amistosa, y de la familia y amigos políticos
Pero todavía no aprendí a verte con otra. A verte, sentirte, oírte y leerte con otra.
Yo era tuya, vos eras mío.
Ahora yo soy mía y vos... de ellas.
(Prometo aprenderlo)
31.3.08
Creencias.
Creo que llegó el momento de decidir si hago esto porque quiero o porque siento que debo.
Creo que necesito que al final sea verdad, o habré desperdiciado años creyendo en el Destino y en él.
Creo que es posible que pierda el tiempo de una manera espantosa intentando comportarme como no soy.
Creo que en algún punto descubrí que ya está, ya fue, yo me bajo de este tren y que no vale la pena pensar más en el pasado y en que teníamos todos los elementos para ser felices y no lo fuimos. Ahora es tiempo de ser felices por separado.
Creo firmemente que las fotos que se caen de la pared reflejan el estado de mi relación con esa persona.
Creo que debería ser capaz de finjir mejor.
Creo que ya no me reconozco en mi reflejo.
Creo que me estoy alejando de las personas que fueron algo en mi vida, y creándome nuevas vidas y nuevas personas. Y no me gusta.
Creo que necesito releer ciertos libros, hacer ciertos viajes, demostrarme a mi misma que soy adulta y volver a salir con la gente con la que era feliz.
Creo que necesito que al final sea verdad, o habré desperdiciado años creyendo en el Destino y en él.
Creo que es posible que pierda el tiempo de una manera espantosa intentando comportarme como no soy.
Creo que en algún punto descubrí que ya está, ya fue, yo me bajo de este tren y que no vale la pena pensar más en el pasado y en que teníamos todos los elementos para ser felices y no lo fuimos. Ahora es tiempo de ser felices por separado.
Creo firmemente que las fotos que se caen de la pared reflejan el estado de mi relación con esa persona.
Creo que debería ser capaz de finjir mejor.
Creo que ya no me reconozco en mi reflejo.
Creo que me estoy alejando de las personas que fueron algo en mi vida, y creándome nuevas vidas y nuevas personas. Y no me gusta.
Creo que necesito releer ciertos libros, hacer ciertos viajes, demostrarme a mi misma que soy adulta y volver a salir con la gente con la que era feliz.
3.3.08
¿Seguiré siendo yo tras las catástrofes?
¿Seguiré siendo yo si me destrozan?
¿Seguiré siendo yo sin poder moverme?
¿Seguiré siendo yo cuando ya no exista?
¿Seguiré siendo yo cuando me absorba?
¿Seguiré siendo yo cuando sea dos?
¿Seguiré siendo yo cuando sea tres?
¿Seguiré siendo yo después de perderlo todo?
¿Seguiré siendo yo llena de polvo, sucia y manchada?
¿Seguiré siendo yo cuando quiera desaparecer?
¿Seguiré siendo yo despedazada por los perros?
¿Seguiré siendo yo cuando sea una sombra de lo que fui?
¿Seguiré siendo yo si me destrozan?
¿Seguiré siendo yo sin poder moverme?
¿Seguiré siendo yo cuando ya no exista?
¿Seguiré siendo yo cuando me absorba?
¿Seguiré siendo yo cuando sea dos?
¿Seguiré siendo yo cuando sea tres?
¿Seguiré siendo yo después de perderlo todo?
¿Seguiré siendo yo llena de polvo, sucia y manchada?
¿Seguiré siendo yo cuando quiera desaparecer?
¿Seguiré siendo yo despedazada por los perros?
¿Seguiré siendo yo cuando sea una sombra de lo que fui?
15.2.08
9.2.08
Zonas comunes
¿Cómo mirarlas a la cara y mentirles?
Porque sí, yo ya lo hice en el sofá. Nuestro sofá, donde dormimos, miramos la tele, comemos o simplemente nos tumbamos a ver pasar el día.
Aunque nadie, salvo él y yo, lo sabemos.
Porque sí, yo ya lo hice en el sofá. Nuestro sofá, donde dormimos, miramos la tele, comemos o simplemente nos tumbamos a ver pasar el día.
Aunque nadie, salvo él y yo, lo sabemos.
7.2.08
4.2.08
¿Saben por qué me encantó esa noche?
Porque me hizo sentir como en una película porno.
La entrega, la felación en el medio de la habitación, yo de rodillas y la puerta ahí, ni siquiera recuerdo si estaba cerrada...
Quiero repetir.
Quiero sentirme tan libre como para volver a hacer eso. Para hacer eso en todos los aspectos. Para que mi vida sea una película porno durante unos días, unas semanas, unos meses.
[Y mi boca, y su polla, y abierta, y quiero más, y sonrisa, y tamaño, y joderrr, y lo necesito y golpecitos, y quiero una cámara ahí, y mirada subjetiva ahora, y ver su pelo sobre la cara, y zoom a mis ojos, y ruido, y aplastarme sobre la cama, y morderlo, y llega su hermana, y se acaba el salvajismo]
La entrega, la felación en el medio de la habitación, yo de rodillas y la puerta ahí, ni siquiera recuerdo si estaba cerrada...
Quiero repetir.
Quiero sentirme tan libre como para volver a hacer eso. Para hacer eso en todos los aspectos. Para que mi vida sea una película porno durante unos días, unas semanas, unos meses.
[Y mi boca, y su polla, y abierta, y quiero más, y sonrisa, y tamaño, y joderrr, y lo necesito y golpecitos, y quiero una cámara ahí, y mirada subjetiva ahora, y ver su pelo sobre la cara, y zoom a mis ojos, y ruido, y aplastarme sobre la cama, y morderlo, y llega su hermana, y se acaba el salvajismo]
31.1.08
Uno de esos momentos mágicos, de película, fue cuando bajó del autobus.
Me acerqué a él diciéndole alguna chorrada para mitigar los nervios, y él, con toda la naturalidad del mundo, me agarró del culo y me besó como si llevara toda la vida haciéndolo. Nadie notó nada raro. Nadie nos miró. Para el mundo éramos una pareja más que se reencontraba, una de tantas en la estación de autobuses.
Nadie sabía que fingíamos. Que en un acuerdo tácito habíamos decidido, durante ese único fin de semana, estar juntos. Sólo un fin de semana, y después cada uno a sus vidas, a sus mundos, a sus relaciones.
A veces vuelvo atrás. Y veo ese fin de semana como el escape de la rutina, como esa posibilidad que se nos abrió en el horizonte y que hicimos bien en rechazar.
Porque no nos dio tiempo a arruinarlo. Porque siempre nos quedará esa bienvenida, ese beso en el ascensor, ese abrazo por detrás en la cocina, esa pasión y esa tristeza, esas dos noches durmiendo juntos, ese vestirse y que ya dé igual, esas horas en la cama, esa mañana acostados en el sofá y esa vuelta a casa solos, asimilando todo y deseando, por un momento, ser otros.
Me acerqué a él diciéndole alguna chorrada para mitigar los nervios, y él, con toda la naturalidad del mundo, me agarró del culo y me besó como si llevara toda la vida haciéndolo. Nadie notó nada raro. Nadie nos miró. Para el mundo éramos una pareja más que se reencontraba, una de tantas en la estación de autobuses.
Nadie sabía que fingíamos. Que en un acuerdo tácito habíamos decidido, durante ese único fin de semana, estar juntos. Sólo un fin de semana, y después cada uno a sus vidas, a sus mundos, a sus relaciones.
A veces vuelvo atrás. Y veo ese fin de semana como el escape de la rutina, como esa posibilidad que se nos abrió en el horizonte y que hicimos bien en rechazar.
Porque no nos dio tiempo a arruinarlo. Porque siempre nos quedará esa bienvenida, ese beso en el ascensor, ese abrazo por detrás en la cocina, esa pasión y esa tristeza, esas dos noches durmiendo juntos, ese vestirse y que ya dé igual, esas horas en la cama, esa mañana acostados en el sofá y esa vuelta a casa solos, asimilando todo y deseando, por un momento, ser otros.
28.1.08
New
Uy...
No sé cómo pasó.
Pero encontré a alguien que no es ni amigo mío ni amigo de mis amigos
que me hace reír
con el que discuto la razón por la que el cómic no es considerado arte sino un producto de consumo masivo
con el que paso horas hablando por teléfono
al que le cuento todo lo que me pide, aunque sean cosas que pueden no gustarle en un futuro
al que miro ahora mismo, con su fondo de libros
el que me cuenta su vida y su dolor
el que me enseñó a usar el Photoshop y el significado de "capa" con ejemplos de dibujos animados
el que me canta canciones de Les Luthiers y me ayuda a decidir qué cosas hacer antes de que se me rompan todos los huesos
el que me pone voz de naturalista de la tele para contarme la danza de cortejo de dos aves
el que va a Sala Sol y La Riviera como si fuese algo normal (y para él lo es)
el que vive casi al lado del Retiro
del que tengo miles de fotos haciendo el pavo
el que me hace dormir cada vez menos
y me gusta.
[Él y todo eso]
No sé cómo pasó.
Pero encontré a alguien que no es ni amigo mío ni amigo de mis amigos
que me hace reír
con el que discuto la razón por la que el cómic no es considerado arte sino un producto de consumo masivo
con el que paso horas hablando por teléfono
al que le cuento todo lo que me pide, aunque sean cosas que pueden no gustarle en un futuro
al que miro ahora mismo, con su fondo de libros
el que me cuenta su vida y su dolor
el que me enseñó a usar el Photoshop y el significado de "capa" con ejemplos de dibujos animados
el que me canta canciones de Les Luthiers y me ayuda a decidir qué cosas hacer antes de que se me rompan todos los huesos
el que me pone voz de naturalista de la tele para contarme la danza de cortejo de dos aves
el que va a Sala Sol y La Riviera como si fuese algo normal (y para él lo es)
el que vive casi al lado del Retiro
del que tengo miles de fotos haciendo el pavo
el que me hace dormir cada vez menos
y me gusta.
[Él y todo eso]
Suscribirse a:
Entradas (Atom)