Me encantó la combinación mallas de camuflaje con camiseta de leopardo. Le unís el pelo amarillo y tenés una chati de manual.
(Autobús Sevilla-Coruña, 18 de marzo del 2009)
8.3.10
Cosas que nunca publiqué I.
La cara de estúpida que se me quedó cuando Amaro Ferreiro pasó por al lado mío y la manera en la que me miró. Como bailo cuando me pruebo vestidos. Las últimas veces. La sensación de calidez de un abrazo en concreto. El sabor de un alimento al pensar en él.
Cosas que no debo decir.
Hay cosas que no digo.
Como que ya no recuerdo tu cara al follar (y me gustaría).
Como que no hay nada peor que semen en el teclado del móvil.
Como que este equilibrio raro de no pensar en el futuro me marea.
Como que de una respuesta dependen tres vidas.
Como que te echo de menos.
Como que estoy en una relación con fecha de caducidad.
Como que me gustaría liarme con vos. Sí, sé que no sos un chico. ¿Y?
Como que ya no recuerdo tu cara al follar (y me gustaría).
Como que no hay nada peor que semen en el teclado del móvil.
Como que este equilibrio raro de no pensar en el futuro me marea.
Como que de una respuesta dependen tres vidas.
Como que te echo de menos.
Como que estoy en una relación con fecha de caducidad.
Como que me gustaría liarme con vos. Sí, sé que no sos un chico. ¿Y?
3.3.10
Una persona que te dice, totalmente de la nada "fue preciosa la manera en que me besaste aquella noche, Ana" y "me importaría un carajo que no distingas un clarinete de una trompa o no distingir a Bergman de Lars von Trier si pudiera tenerte en mi cama todas las noches" te enamora totalmente.
Y más si en el medio alaba tu manera de escribir y recuerda el título de algo que escribiste hace meses y que tuviste que googlear para saber a qué se refería.
Y más si en el medio alaba tu manera de escribir y recuerda el título de algo que escribiste hace meses y que tuviste que googlear para saber a qué se refería.
21.2.10
Fortuito.
Es raro encontrárselo así, de improviso, a las cuatro de la tarde, como parte de mi vida cotidiana.
Sin prepararme mentalmente, sin estar ni medio guapa, con mi papá al que sé que le molesta como nos abrazamos, él con su cara de dormido y con este mismo sentimiento de no saber qué hacer.
Ahora huelo a él y me había olvidado de lo bien que olía y de lo mucho que me gusta oler a él. Los recuerdos, las sensaciones que eso despierta, sorprendentemente ninguna sexual.
Sigue siendo él, esos ojos, esos labios y ahora sí es sexual.
Sexual y amoroso, tierno y salvaje, como todo lo que él me despierta aunque no quiera, aunque él no quiera ni yo lo quiera y aunque a la distancia ya no lo haga.
Pero me lo encuentro de casualidad y me trastoca la tarde.
Sin prepararme mentalmente, sin estar ni medio guapa, con mi papá al que sé que le molesta como nos abrazamos, él con su cara de dormido y con este mismo sentimiento de no saber qué hacer.
Ahora huelo a él y me había olvidado de lo bien que olía y de lo mucho que me gusta oler a él. Los recuerdos, las sensaciones que eso despierta, sorprendentemente ninguna sexual.
Sigue siendo él, esos ojos, esos labios y ahora sí es sexual.
Sexual y amoroso, tierno y salvaje, como todo lo que él me despierta aunque no quiera, aunque él no quiera ni yo lo quiera y aunque a la distancia ya no lo haga.
Pero me lo encuentro de casualidad y me trastoca la tarde.
20.2.10
New beginning.
Ciertas cosas se establecen como una rutina y dan miedo, pero también calma.
Sé que estoy donde debo estar en ese minuto, y después ya se verá.
No me rendí, no claudiqué, simplemente seguí mi camino.
Acompañada.
Y hay cierta calma, cierta paz, cierta felicidad que hacía mucho que no sentía. Y eso está bien. No lo analizo porque siento que traiciono a alguien, a muchos alguienes que esperaban cosas que no eran, que creían cosas que no son, que pensaban que yo era de cierta manera.
Soy como soy.
Y ahora elijo mi vida. Una vida donde no duermo en mi cama, donde me permito ser moña, donde aceptan que el mar me ponga triste porque lo relaciono con una persona a la que quiero mucho, donde no evitan los problemas ni intentan solucionarlos, donde hay cada vez más vida en el exterior y menos dentro de este ordenador.
Estoy bien.
Sé que estoy donde debo estar en ese minuto, y después ya se verá.
No me rendí, no claudiqué, simplemente seguí mi camino.
Acompañada.
Y hay cierta calma, cierta paz, cierta felicidad que hacía mucho que no sentía. Y eso está bien. No lo analizo porque siento que traiciono a alguien, a muchos alguienes que esperaban cosas que no eran, que creían cosas que no son, que pensaban que yo era de cierta manera.
Soy como soy.
Y ahora elijo mi vida. Una vida donde no duermo en mi cama, donde me permito ser moña, donde aceptan que el mar me ponga triste porque lo relaciono con una persona a la que quiero mucho, donde no evitan los problemas ni intentan solucionarlos, donde hay cada vez más vida en el exterior y menos dentro de este ordenador.
Estoy bien.
15.2.10
Hace falta muy poco para volver todo a su lugar.
Viajar con unos pollos alcohólicos.
Comer patatas rellenas en La Caleta, y tarta de chocolate mientras ves pasar los disfraces más bonitos y graciosos del mundo.
Aparecer en fotos, sonriente y congelada.
Ver un pregón de Carnaval y reírme a veces.
Acordarme de mis compañeras de piso pasadas.
Disfrazarme por fases.
Encontrarme con los personajes de Shrek.
Beber cuando veo a un chico disfrazado de mujer.
Caminar y caminar y delirar y hablar y que te vitoreen cuando besás a alguien.
Conversaciones con amigos.
Llegar a casa y desmaquillarte en la cocina mientras comés pan y todos tienen cara de sueño.
Meterme en la cama con mi piyama de franela.
Despertarme con un monólogo sobre nuestras opciones y no entender nada porque estoy todavía dormida.
Comer filetes con salsa roquefort, cortesía de una Madre.
Paseo por el mar, y el ánimo raro porque, bueno, es raro estar en el mar sin Chicomar.
Caminar por La Viña, donut relleno, chirigotas ilegales.
Beso a escondidas, pedir perdón mutuamente por el ánimo.
Road-trip escuchando canciones horribles y cantando Shakira.
Patatas, gominolas, pizza y los Goya.
Aprender lo que es un "esquijama". Soñar con comprarme uno.
Mi mamá "¿¡Pero cómo que estás viendo los Goya!? Decime que estás en una orgía o consumiendo drogas, pero no me digas que estás viendo los Goya. ¡Yo no te eduqué para esto! Ni se te ocurra poner nada en el Facebook, no quiero que familiares en común lo sepan, que me da vergüenza".
Entender el discurso completo de Luis Tosar.
Intentar dormirme y no dormirme, despertarme a las 13 pensando que son las 8, escuchar detrás de la puerta la banda sonora de Anatomía de Grey.
Sentirme querida.
Viajar con unos pollos alcohólicos.
Comer patatas rellenas en La Caleta, y tarta de chocolate mientras ves pasar los disfraces más bonitos y graciosos del mundo.
Aparecer en fotos, sonriente y congelada.
Ver un pregón de Carnaval y reírme a veces.
Acordarme de mis compañeras de piso pasadas.
Disfrazarme por fases.
Encontrarme con los personajes de Shrek.
Beber cuando veo a un chico disfrazado de mujer.
Caminar y caminar y delirar y hablar y que te vitoreen cuando besás a alguien.
Conversaciones con amigos.
Llegar a casa y desmaquillarte en la cocina mientras comés pan y todos tienen cara de sueño.
Meterme en la cama con mi piyama de franela.
Despertarme con un monólogo sobre nuestras opciones y no entender nada porque estoy todavía dormida.
Comer filetes con salsa roquefort, cortesía de una Madre.
Paseo por el mar, y el ánimo raro porque, bueno, es raro estar en el mar sin Chicomar.
Caminar por La Viña, donut relleno, chirigotas ilegales.
Beso a escondidas, pedir perdón mutuamente por el ánimo.
Road-trip escuchando canciones horribles y cantando Shakira.
Patatas, gominolas, pizza y los Goya.
Aprender lo que es un "esquijama". Soñar con comprarme uno.
Mi mamá "¿¡Pero cómo que estás viendo los Goya!? Decime que estás en una orgía o consumiendo drogas, pero no me digas que estás viendo los Goya. ¡Yo no te eduqué para esto! Ni se te ocurra poner nada en el Facebook, no quiero que familiares en común lo sepan, que me da vergüenza".
Entender el discurso completo de Luis Tosar.
Intentar dormirme y no dormirme, despertarme a las 13 pensando que son las 8, escuchar detrás de la puerta la banda sonora de Anatomía de Grey.
Sentirme querida.
12.2.10
And upon us, chaos.
Ahora es cuando me asusto y empiezo a dudar de todo.
Pero esta vez no sólo dudo de mi vida sentimensexual, sino de mis amigos, de mi capacidad para decidir lo que quiero y lo que no y mi propia inteligencia.
Hoy aprendí algo de mí misma que me gustaría no haber aprendido. Y desde ese momento, hace 12 horas, una alarma gigante en mi cabeza no para de sonar. Y esa alarma fue haciendo sonar otras, y mi cabeza es un caos, y ya no sé ni si mis amigos quieren que esté donde estoy, si realmente me apetece hacer cierto viaje programado, si no debería cortar por lo sano y dejarlo antes de empezar, si no estoy mejor sola, la Vieja de los Gatos pero sin gatos, jugando a ser Juan Palomo, sin nadie que me ayude nunca jamás, porque en una semana escasa dejé de saber cómo ayudarme a mí misma y si de verdad quiero lo que digo que quiero, o si es él el que quiere eso.
Realmente necesito dormir 20 horas y no salir de mi habitación durante días, pero la vida no me va a esperar. Y tengo esta sensación de angustia permanente y estoy paralizada, paralizada. Esta vez no es de miedo, es de agobio. La vida sigue y yo me dejo llevar y entonces me doy cuenta de lo que hice y ya no hay marcha atrás y me perdí.
Me perdí a mí misma, me perdí en mí misma.
No sé ni lo que sabía la semana pasada, y todo esto me sobrepasa y me dan ganas de mandar todo a la mierda y que le den por culo a los Carnavales, a la entrega del trabajo, a terminar la práctica de Iluminación, a ser responsable y entregar todos los documentos, a reservar plató, a comer sano, a hacer algo con mi vida, a relacionarme con seres humanos.
Porque ya no puedo más.
Ya no.
Pero esta vez no sólo dudo de mi vida sentimensexual, sino de mis amigos, de mi capacidad para decidir lo que quiero y lo que no y mi propia inteligencia.
Hoy aprendí algo de mí misma que me gustaría no haber aprendido. Y desde ese momento, hace 12 horas, una alarma gigante en mi cabeza no para de sonar. Y esa alarma fue haciendo sonar otras, y mi cabeza es un caos, y ya no sé ni si mis amigos quieren que esté donde estoy, si realmente me apetece hacer cierto viaje programado, si no debería cortar por lo sano y dejarlo antes de empezar, si no estoy mejor sola, la Vieja de los Gatos pero sin gatos, jugando a ser Juan Palomo, sin nadie que me ayude nunca jamás, porque en una semana escasa dejé de saber cómo ayudarme a mí misma y si de verdad quiero lo que digo que quiero, o si es él el que quiere eso.
Realmente necesito dormir 20 horas y no salir de mi habitación durante días, pero la vida no me va a esperar. Y tengo esta sensación de angustia permanente y estoy paralizada, paralizada. Esta vez no es de miedo, es de agobio. La vida sigue y yo me dejo llevar y entonces me doy cuenta de lo que hice y ya no hay marcha atrás y me perdí.
Me perdí a mí misma, me perdí en mí misma.
No sé ni lo que sabía la semana pasada, y todo esto me sobrepasa y me dan ganas de mandar todo a la mierda y que le den por culo a los Carnavales, a la entrega del trabajo, a terminar la práctica de Iluminación, a ser responsable y entregar todos los documentos, a reservar plató, a comer sano, a hacer algo con mi vida, a relacionarme con seres humanos.
Porque ya no puedo más.
Ya no.
11.2.10
Descanso.
Llevo 24 horas fuera del mundo.
Corté lazos con todos.
Me escondí en un cama calentita, hablé, me reí y dormité.
Pero todavía no estoy lista para volver.
Corté lazos con todos.
Me escondí en un cama calentita, hablé, me reí y dormité.
Pero todavía no estoy lista para volver.
9.2.10
Olvidar y perdonar.
Me maravilla cómo supero situaciones que pensaba que nunca iba a superar.
Ignoro a Mr. Big. No a propósito, no como parte de una venganza infantil, sino porque me sale así. Me sale decirle que si no lo llamo es porque no quiero, me sale no mirar las fotos que sube al Tuenti, me sale no sonreír como una tonta cuando me habla. Me sale decirle que su problema es que me quiere y eso le da miedo, pero que ya da igual. Me sale no hablar de futuro, de sexo, porque no va a haber nada de eso.
No extraño a EDM. Para nada. Pensé que me iba a doler más, que me iba a hacer más falta, que iba a necesitarlo. No es así.
Ya no me duele el distanciamiento con Hobbit. El tener que hacer presión para verlo, el pensar en lo que pudo ser y no fue. Porque en realidad nada pudo ser desde el principio. No me di cuenta de lo distintos que somos hasta que no lo vi a la distancia. Lo quiero, me quiere, pero nunca lo hicimos como el otro necesitaba que lo hiciésemos. Así estamos bien.
En cuanto a Osezno... Fue divertido el pequeño reencuentro que tuvimos. Cerró el ciclo. El poder se traspasó a quien debía. Todo lo malo pasó hace demasiado tiempo como para doler, y el presente... en el presente no tenemos nada en común salvo nuestro pasado.
Obviamente que hay cabos sueltos. Gente que me hace sentir cosas que no debería, gente que me hace llorar, gente a la que extraño y a la que no tengo.
Pero también hay nuevas personas en mi vida. Y estas me hacen sonreír, me mandan mensajes bonitos cuando estoy triste y me llaman para despertarme.
Y todo encuentra su equilibrio.
Ignoro a Mr. Big. No a propósito, no como parte de una venganza infantil, sino porque me sale así. Me sale decirle que si no lo llamo es porque no quiero, me sale no mirar las fotos que sube al Tuenti, me sale no sonreír como una tonta cuando me habla. Me sale decirle que su problema es que me quiere y eso le da miedo, pero que ya da igual. Me sale no hablar de futuro, de sexo, porque no va a haber nada de eso.
No extraño a EDM. Para nada. Pensé que me iba a doler más, que me iba a hacer más falta, que iba a necesitarlo. No es así.
Ya no me duele el distanciamiento con Hobbit. El tener que hacer presión para verlo, el pensar en lo que pudo ser y no fue. Porque en realidad nada pudo ser desde el principio. No me di cuenta de lo distintos que somos hasta que no lo vi a la distancia. Lo quiero, me quiere, pero nunca lo hicimos como el otro necesitaba que lo hiciésemos. Así estamos bien.
En cuanto a Osezno... Fue divertido el pequeño reencuentro que tuvimos. Cerró el ciclo. El poder se traspasó a quien debía. Todo lo malo pasó hace demasiado tiempo como para doler, y el presente... en el presente no tenemos nada en común salvo nuestro pasado.
Obviamente que hay cabos sueltos. Gente que me hace sentir cosas que no debería, gente que me hace llorar, gente a la que extraño y a la que no tengo.
Pero también hay nuevas personas en mi vida. Y estas me hacen sonreír, me mandan mensajes bonitos cuando estoy triste y me llaman para despertarme.
Y todo encuentra su equilibrio.
29.1.10
A tale of another city.
En medio de esta vorágine (adoro esa palabra) de eventos y decisiones, me encuentro de golpe con un nuevo evento y una decisión que ya está tomada.
Algo que llevo esperando varios meses, y por fin está listo para empezar.
Algo que me da más mariposas en el estómago que nadie, además de una sensación de vértigo comparable a cuando pienso en mi vida dentro de 18 meses.
Porque se trata de eso en definitiva, de mi futuro.
Y tengo que completar ese horrible formulario lleno de tonterías, además de explicar por qué quiero hacerlo.
Pero las razones, las razones reales, son demasiado personales y sentimentales como para explicárselas a un burócrata al que no le importa nada de eso.
Con todos ustedes, en petit comité, las verdaderas razones:
◙ Cuando sentís que pertenecés a un lugar, no podés dejarlo ir tan fácilmente. Y más cuando sos una persona que no siente un lugar como propio desde el primer momento desde hace seis años.
◙ La comida. Por dios, la comida.
◙ Las Sumolletas. Técnicamente comida, pero merecen una categoría aparte.
◙ La historia. Mi historia.
◙ Las personitas que me hacen sonreír cada día, y a las que podré ver más de 2 veces al año.
◙ Chicomar.
◙ Vivir en una verdadera ciudad de estudiantes. No una ciudad con universidad, no. Una ciudad universitaria.
◙ Los paisajes. El clima.
◙ Alejarme de todos los malos recuerdos que tengo en esta ciudad.
◙ Estar a 900 km de mi familia y amigos. Hace que aprecie más a los primeros, y que logre alejarme de los que no me hacen bien de los segundos.
◙ Poder ser más yo. Sin condiciones históricas.
◙ Tener más opciones de futuro. Vivir más futuribles.
◙ ¿Crema de orujo? Sí, probablemente sea una razón tan válida como cualquiera. (Fdo: La Alcohólica que Hay en Mí)
Quizás me la den.
Quizás pase de verdad.
Y entonces empezarán los quebraderos de cabeza sobre matriculaciones, planes de estudio, becas, vuelos, buscar piso, firmar papeles a diestro y siniestro...
Pero eso es otra historia que contaré en su momento.
Algo que llevo esperando varios meses, y por fin está listo para empezar.
Algo que me da más mariposas en el estómago que nadie, además de una sensación de vértigo comparable a cuando pienso en mi vida dentro de 18 meses.
Porque se trata de eso en definitiva, de mi futuro.
Y tengo que completar ese horrible formulario lleno de tonterías, además de explicar por qué quiero hacerlo.
Pero las razones, las razones reales, son demasiado personales y sentimentales como para explicárselas a un burócrata al que no le importa nada de eso.
Con todos ustedes, en petit comité, las verdaderas razones:
◙ Cuando sentís que pertenecés a un lugar, no podés dejarlo ir tan fácilmente. Y más cuando sos una persona que no siente un lugar como propio desde el primer momento desde hace seis años.
◙ La comida. Por dios, la comida.
◙ Las Sumolletas. Técnicamente comida, pero merecen una categoría aparte.
◙ La historia. Mi historia.
◙ Las personitas que me hacen sonreír cada día, y a las que podré ver más de 2 veces al año.
◙ Chicomar.
◙ Vivir en una verdadera ciudad de estudiantes. No una ciudad con universidad, no. Una ciudad universitaria.
◙ Los paisajes. El clima.
◙ Alejarme de todos los malos recuerdos que tengo en esta ciudad.
◙ Estar a 900 km de mi familia y amigos. Hace que aprecie más a los primeros, y que logre alejarme de los que no me hacen bien de los segundos.
◙ Poder ser más yo. Sin condiciones históricas.
◙ Tener más opciones de futuro. Vivir más futuribles.
◙ ¿Crema de orujo? Sí, probablemente sea una razón tan válida como cualquiera. (Fdo: La Alcohólica que Hay en Mí)
Quizás me la den.
Quizás pase de verdad.
Y entonces empezarán los quebraderos de cabeza sobre matriculaciones, planes de estudio, becas, vuelos, buscar piso, firmar papeles a diestro y siniestro...
Pero eso es otra historia que contaré en su momento.
27.1.10
25.1.10
18.1.10
Noches como ésta.
Todo fue improvisado.
Tomamos el camino largo, hablando de Sawyer, Faraday y Juliet, pero antes de lo pensado estábamos ahí, en el suelo, en el no-suelo, sobre esos pufs tan apalancantes.
Y alguien trajo cervezas para todos, y contaron algunos chistes malos, y cada vez estábamos más recostados sobre el puf.
Las luces cambiaban de color y sabía que estábamos hablando demasiado alto, pero daba igual y seguía analizando con M. mi relación (o no-relación) sentimental, y sí, yo tengo razón.
Las paredes eran negras y rojas y tenían burbujas y los limones nos miraban desde el fondo de las botellas vacías.
Entonces hubo un alboroto, y de repente dos personas se lanzaron a por el único sitio libre en el puf, y todo fue tan rápido que de alguna manera éramos cuatro personas en el sitio de tres, una botella se cayó y estábamos tan hundidos en el puf y en nosotros mismos que no nos dimos cuenta del escándalo.
Una chica con un tatuaje colorido en el pecho vino, y su voz era mucho más suave de lo esperado, y era simpática y graciosa y casi no le importaba que hayamos roto una botella.
Y de ahí en más todo fue cuesta arriba o cuesta abajo.
Hablando sobre habilidades especiales y bueyes perdidos más o menos, mirando los ojos brillantes de los demás (que no sé si están brillantes por mis ojos o por los suyos) y de repente estaba recostada en el puf, al lado del cuerpo de alguien al que nunca había tenido tan jodidamente cerca, y pensé en mandarle un mensaje a P. para decirle que quizás sí que tenía razón, quizás que sí y quién sabe, pero no lo hice porque sé que todo es culpa de la cerveza, de la cerveza y de este calor que hace acá dentro.
La chica de la voz suave bajó la persiana sin ruido y fue momento de irnos.
Esta vez por el camino corto, hablando demasiado alto de nuevo, pasando por pisos de Erasmus y hablando de ponerle a nuestro hijo 'Vul' si nos apellidásemos 'Cano' y entonces fotomatón.
Seis personas en un fotomatón y no entrábamos y nos clavábamos cosas que no eran nuestras y en la mayoría de los casos no eran de nadie.
Y tocamos los botones que no eran y ahora está en mi poder una foto de muchas cabezas apretujadas, la mayoría partes de cabezas, y salimos todos horribles pero felices. Lo que no sé es si nosotros estamos felices o son nuestros otros los que lo están.
Fotos modo Beatles, fotos sobre buzones, convesaciones olvidadas, cuatro intentos para chocar la mano y hablar y despedirse y hablar más y llegar a casa.
Noches como ésta merecen la pena.
Tomamos el camino largo, hablando de Sawyer, Faraday y Juliet, pero antes de lo pensado estábamos ahí, en el suelo, en el no-suelo, sobre esos pufs tan apalancantes.
Y alguien trajo cervezas para todos, y contaron algunos chistes malos, y cada vez estábamos más recostados sobre el puf.
Las luces cambiaban de color y sabía que estábamos hablando demasiado alto, pero daba igual y seguía analizando con M. mi relación (o no-relación) sentimental, y sí, yo tengo razón.
Las paredes eran negras y rojas y tenían burbujas y los limones nos miraban desde el fondo de las botellas vacías.
Entonces hubo un alboroto, y de repente dos personas se lanzaron a por el único sitio libre en el puf, y todo fue tan rápido que de alguna manera éramos cuatro personas en el sitio de tres, una botella se cayó y estábamos tan hundidos en el puf y en nosotros mismos que no nos dimos cuenta del escándalo.
Una chica con un tatuaje colorido en el pecho vino, y su voz era mucho más suave de lo esperado, y era simpática y graciosa y casi no le importaba que hayamos roto una botella.
Y de ahí en más todo fue cuesta arriba o cuesta abajo.
Hablando sobre habilidades especiales y bueyes perdidos más o menos, mirando los ojos brillantes de los demás (que no sé si están brillantes por mis ojos o por los suyos) y de repente estaba recostada en el puf, al lado del cuerpo de alguien al que nunca había tenido tan jodidamente cerca, y pensé en mandarle un mensaje a P. para decirle que quizás sí que tenía razón, quizás que sí y quién sabe, pero no lo hice porque sé que todo es culpa de la cerveza, de la cerveza y de este calor que hace acá dentro.
La chica de la voz suave bajó la persiana sin ruido y fue momento de irnos.
Esta vez por el camino corto, hablando demasiado alto de nuevo, pasando por pisos de Erasmus y hablando de ponerle a nuestro hijo 'Vul' si nos apellidásemos 'Cano' y entonces fotomatón.
Seis personas en un fotomatón y no entrábamos y nos clavábamos cosas que no eran nuestras y en la mayoría de los casos no eran de nadie.
Y tocamos los botones que no eran y ahora está en mi poder una foto de muchas cabezas apretujadas, la mayoría partes de cabezas, y salimos todos horribles pero felices. Lo que no sé es si nosotros estamos felices o son nuestros otros los que lo están.
Fotos modo Beatles, fotos sobre buzones, convesaciones olvidadas, cuatro intentos para chocar la mano y hablar y despedirse y hablar más y llegar a casa.
Noches como ésta merecen la pena.
17.1.10
(Y ya que empecé a hablar, ahora lo digo todo).
Cada vez que veo tu nombre en mi bandeja de entrada, mi corazón da un saltito.
15.1.10
Hace unos días te saqué de tu caja.
Revisé cada regalo, cada tontería. Leí cada papelito, cada notita, cada postal. Miré entradas de cine, tapas de botellas de agua, caracoles, regalos dentro de su paquete original, con o conxuro da queimada impreso detrás.
Toda la habitación olía a vos, a ese vos que en realidad no es olor a vos, sino olor a Marruecos.
Tengo tu manta sobre la cama, y no me había dado cuenta.
Hoy te vi.
Lo que me preocupaba era que no me saludaras, y me sorprendió que lo hicieras.
Nada de esto importa ya.
La tercera fue la vencida.
Por fin te fuiste.
Revisé cada regalo, cada tontería. Leí cada papelito, cada notita, cada postal. Miré entradas de cine, tapas de botellas de agua, caracoles, regalos dentro de su paquete original, con o conxuro da queimada impreso detrás.
Toda la habitación olía a vos, a ese vos que en realidad no es olor a vos, sino olor a Marruecos.
Tengo tu manta sobre la cama, y no me había dado cuenta.
Hoy te vi.
Lo que me preocupaba era que no me saludaras, y me sorprendió que lo hicieras.
Nada de esto importa ya.
La tercera fue la vencida.
Por fin te fuiste.
12.1.10
Aguantando la respiración.
No puedo dejar de mirar esa foto.
Es Nochevieja y estás dándole un beso en la mejilla a una amiga.
Al verla fue cuando lo supe.
Me gustás.
Bueno, técnicamente me gustás desde que te "conocí".
Pero ahora es distinto. Ahora te siento como una parte mía, te escucho cuando me escribís, te veo en esa oscuridad. O bajo la lluvia.
Puede que sepas que hablo de vos o puede que no.
Puede que quieras hacer algo o puede que no.
Yo no quiero. El mundo (tu mundo, mi mundo) ya es demasiado complicado como para encima sumarle esto.
Simplemente no puedo seguir con este picor sobre el esternón, justo donde se guardan las cosas que quieren salir.
Es Nochevieja y estás dándole un beso en la mejilla a una amiga.
Al verla fue cuando lo supe.
Me gustás.
Bueno, técnicamente me gustás desde que te "conocí".
Pero ahora es distinto. Ahora te siento como una parte mía, te escucho cuando me escribís, te veo en esa oscuridad. O bajo la lluvia.
Puede que sepas que hablo de vos o puede que no.
Puede que quieras hacer algo o puede que no.
Yo no quiero. El mundo (tu mundo, mi mundo) ya es demasiado complicado como para encima sumarle esto.
Simplemente no puedo seguir con este picor sobre el esternón, justo donde se guardan las cosas que quieren salir.
11.1.10
Encajar.
Durante un tiempo fuimos una pantera y un león enzarzados en una lucha eterna sobre una cama.
Ahora es mi muro, mi contención y mi espejo.
El que me consuela por las noches cuando otros me rompen en corazón.
Y me alegro de que siga en mi vida.
Ahora es mi muro, mi contención y mi espejo.
El que me consuela por las noches cuando otros me rompen en corazón.
Y me alegro de que siga en mi vida.
10.1.10
Mi problema es que no me gusta que las personas crean que soy una mala persona. No me gusta que piensen que soy fría, o cruel, o una mentirosa redomada.
Entonces me humillo y me arrastro intentando reconstruir relaciones que, simplemente, wasn't meant to be.
Porque no soporto hacerle daño a alguien, pero menos aún que crea que lo hago o lo hice a propósito.
Por eso las frases como "Y no te echo la culpa, tú eres como eres y yo simplemente esperaba que cambiaras o alguna estupidez semejante. La culpa es mía desde un principio por pretender cosas como esa" me duelen tanto.
Una persona que de verdad cree que no lo intenté, que me negué a mejorar las cosas, no me conoce en absoluto.
Y ya no vale la pena intentar reconstruir esa relación.
It wasn't meant to be.
Entonces me humillo y me arrastro intentando reconstruir relaciones que, simplemente, wasn't meant to be.
Porque no soporto hacerle daño a alguien, pero menos aún que crea que lo hago o lo hice a propósito.
Por eso las frases como "Y no te echo la culpa, tú eres como eres y yo simplemente esperaba que cambiaras o alguna estupidez semejante. La culpa es mía desde un principio por pretender cosas como esa" me duelen tanto.
Una persona que de verdad cree que no lo intenté, que me negué a mejorar las cosas, no me conoce en absoluto.
Y ya no vale la pena intentar reconstruir esa relación.
It wasn't meant to be.
4.1.10
Suscribirse a:
Entradas (Atom)